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Goya, Fortuny, Cervantes, Cadalso y García Lorca

28/04/2017

La Biblioteca Nacional de España presta 116 de sus obras a la Diputación Provincial de Córdoba para que se exhiban en la muestra denominada Patrimonio Flamenco, que se podrá contemplar en el Centro de Arte Rafael Botí de Córdoba, del 18 de mayo al 04 de septiembre de este año. Forman parte de la exposición que se pudo ver en la BNE entre el 27 de enero y el 2 de mayo de este mismo año.

Entre las piezas enviadas, destacan las Novelas exemplares, de Miguel de Cervantes Saavedra, una edición de 1613; Cantaora (entre 1870 y 1872), dibujo de Mariano Fortuny; la estampa sobre papel El Vito (entre 1824 y 1825), de Francisco de Goya; Cartas Marruecas (siglo XVIII), de José Cadalso, y Poema del cante jondo (1931), de Federico García Lorca.

Las Novelas ejemplares son una serie de piezas cortas que Cervantes escribió entre 1590 y 1612, y que publicaría en 1613 en una colección impresa en Madrid por Juan de la Cuesta. Se trata de doce novelas que siguen el modelo establecido en Italia. Su denominación de ejemplares obedece al carácter didáctico y moral que incluyen en alguna medida los relatos. Su autor se jacta en el prólogo de haber sido el primero en escribir en castellano este tipo de escritos al estilo italiano.

El vito es la primera representación plástica del baile andaluz. De una enorme fuerza expresiva, la estampa muestra una moza bailando en el centro de un apretado corro de hombres y mujeres, del que forma parte un cantaor, que, a la vez, toca la guitarra, mientras que otro agita en lo alto una pandereta. Cante andaluz, cuyo origen según los especialistas se remonta al siglo XVII, la obra de Goya es reflejo del cante y el baile que le da nombre

Las Cartas marruecas conforman una novela epistolar del escritor y militar español José Cadalso, publicada en 1789 de forma póstuma. Es un conjunto de noventa cartas que narran la historia de Gazel, un joven marroquí que habiendo viajado por toda Europa llega a España en la comitiva de un embajador de Marruecos, y que aprovecha la oportunidad para conocer las costumbres y la cultura del país, y compararlo con otros países europeos.

En el Poema del cante jondo Lorca logra una obra misteriosa, clara, arbitraria y perfecta, en la que trata de penetrar en el espíritu de Andalucía, captando su cultura popular primitiva y misteriosa, curtida en el dolor.

En lo que se refiere a Cantaora, Fortuny plasma en el dibujo toda la esencia del cante que tanto le cautivó, expresado en la figura de una mujer, claro exponente de ese mundo musical.