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Sus Majestades Los Reyes han presidido la primera reunión del Pleno del Real Patronato de la BNE

24/11/2017

Los Reyes de España han presidido este viernes la primera reunión del Pleno del Real Patronato de la Biblioteca Nacional de España como muestra de su apoyo y compromiso con la institución, que comienza una nueva etapa tras la aprobación de su Ley Reguladora y su Estatuto derivado en diciembre de 2016.

"La razón de ser de la Biblioteca Nacional es la conservación y transmisión del patrimonio bibliográfico y documental español, el apoyo a la investigación y la innovación y su valor como espacio de aprendizaje y cultura", ha señalado Su Majestad el Rey Don Felipe durante el Pleno del Real Patronato.

Para Don Felipe, la BNE es “un patrimonio que los propios españoles han generado y producido a lo largo de los siglos y generaciones y que, por ello, pertenece a nuestro haber común como colectividad y como Nación”. Asimismo, ha resaltado que es “el mejor ejemplo de colaboración público-privada, donde participan todas las instituciones de la Administración central, las Comunidades Autónomas, las entidades locales, entidades y empresas y la Fundación de Amigos de la Biblioteca Nacional”.

El Pleno del Real Patronato, órgano de gestión colegiado que debe establecer los principios de organización de la BNE y determinar las directrices de su actuación, ha sido informado de la evolución de la Biblioteca en los últimos años, así como de los principales objetivos a alcanzar sobre dos ejes fundamentales: el valor del patrimonio y los retos de la economía del conocimiento en la sociedad actual.

Durante la reunión, la directora de la BNE, Ana Santos Aramburo, ha señalado que la Biblioteca Nacional de España es una institución “esencial” para la cultura española y ha explicado que su valor patrimonial crece cada año ya que gracias al depósito legal entran de media en las colecciones alrededor de 500.000 ejemplares al año de libros, revistas, periódicos, partituras, discos, películas, mapas o carteles editados en España. Y también, desde el año 2015, las publicaciones electrónicas y los contenidos de la web española.

Desde su fundación, en 1711, ha recordado Aramburo, la BNE conserva todo lo que se edita en nuestro país en cualquier soporte. Dado que los contenidos digitales se incrementan a ritmo constante, uno de los grandes retos para la institución es la transformación digital. No obstante, es una tarea en la que ya se trabaja desde hace tiempo y que ha dado lugar a espacios como la Biblioteca Digital Hispánica o la Hemeroteca Digital.

Para la directora, otro de los grandes objetivos de esta nueva etapa es modificar la percepción de que la Biblioteca Nacional es una institución cerrada y accesible solo a unos pocos: “Este patrimonio es de todos y así debe percibirse”. Además, para la mayor apertura a la sociedad es preciso “abrir” el emblemático edificio de la BNE a la ciudadanía y para ello se acometerán el próximo año obras de rehabilitación del edificio, integración de espacios interiores y rehabilitación del jardín.