Uno de los fondos fundacionales de la Real Biblioteca fue la colección de libros que los reyes de la Casa de los Austria habían reunido en el Alcázar de Madrid, que llegó a contar con 2.653 volúmenes, y que se conoce como biblioteca de la Reina Madre. Gracias a que se trasladaron a la Real Biblioteca en 1712, se salvaron del incendio que arrasó el Alcázar en 1734.