Una de las donaciones más conocidas se produjo el 30 de diciembre de 1960, cuando la Fundación Juan March entregó al Ministerio de Cultura el códice del Cantar de Mio Cid, que, por problemas de conservación del papel, no ha podido ser expuesto. Rescatamos en esta vitrina dos historias de donaciones: las de la edición princeps del Quijote (realizada en 1865) y el Legado Fortuny (en 1951). Dos historias de las muchas que se podrían contar con sus fondos.

Junto a las donaciones, como ya se ha indicado en otros momentos de la exposición, la compra de bibliotecas o de objetos singulares constituye otro de los medios habituales con que cuenta la BNE para seguir completando y enriqueciendo su rico fondo patrimonial.