Los puntos de lectura pertenecen a un período cronológico entre los años 1980 y 2008 y está formado por cerca de 2.500 puntos de lectura españoles. La temática iconográfica es diversa, desde las portadas de los libros publicados a los retratos de los autores, desde una lista de los títulos publicados por una editorial a los protagonistas de las narraciones, también hay escenas de temática infantil, personajes de cómic, paisajes, monumentos y un largo etc. La colección incluye puntos de lectura de diversos tamaños y formatos y algunos de ellos tienen sus márgenes troquelados
Registro, punto de lectura, punto de libro o marcapáginas son los términos empleados en diferentes diccionarios y enciclopedias de distintas épocas (la primera definición data del siglo XVII) para designar el objeto de papel, metal o cualquier otro material que ha sido fabricado artesanalmente con el fin de ser introducido en un libro para señalizar o indicar la página donde se interrumpió la lectura.
El punto de lectura ha experimentado cambios en los últimos cincuenta años debidos principalmente a que, tanto personas como entidades e instituciones crean puntos de lectura para reflejar todo tipo de acontecimientos. Como se refleja en la colección donada los museos, bibliotecas y escuelas por un lado, y editoriales, librerías y galerías de arte por otro se convierten en creadoras y editoras de estos objetos. Pero no solo las instituciones de carácter cultural patrocinan los puntos de lectura; podemos encontrar cualquier tipo de empresa que se publicita por medio de marca-páginas: hoteles, teatros, bebidas, productos farmacéuticos, de perfumería y belleza, incluso acontecimientos como conferencias y conciertos, aniversarios y centenarios o la celebración de actos de carácter político, religioso, social, benéfico, etc.
La multiplicación de los puntos de lectura ha propiciado que todo tipo de personas y especialmente los diseñadores presenten nuevas propuestas tanto gráficas como de diseño. Igualmente ha aumentado su presencia a todos los niveles y se han enriquecido las formas y materiales de producción. Como consecuencia el interés hacia estos pequeños objetos ha ido creciendo de forma paralela al número de aquellos que los coleccionan.
El conjunto de las obras donadas a la Biblioteca Nacional supone una aportación de gran interés para la colección de Ephemera por varias razones:
- Se trata de puntos de lectura españoles y nos permiten tener una visión genérica de los numerosos ámbitos que cubren los puntos de libro en España ofreciendo, al mismo tiempo, una variedad iconográfica y de establecimientos comerciales, entidades, organismos e instituciones que los editan
- Porque viene a completar la colección de puntos de lectura que hay depositada en el Servicio de Dibujos y Grabados. Se trata de un material que hasta hace 4 o 5 años no estaba representado en la colección de Ephemera y que gracias donaciones como esta ha ido incrementándose. Y especialmente desde un punto de vista cronológico completa la colección adquirida en 2006 de puntos de lectura de los años 1900 a 1960
- Se trata de un objeto directamente relacionado con el mundo del libro.
