Saltar al menú principal
Saltar al contenido

Piezas del mes de 2008

Viaje de la Monja Egeria

Como complemento de la exposición Por esos Mundos: Viajes y Viajeros en el fondo de la Biblioteca Nacional, la Pieza del Mes seleccionada para Junio es el folio 188 del Manuscrito 10018 de la Biblioteca Nacional, en que se contienen los llamados Excerpta Matritensia relativos al Viaje a Tierra Santa de la Monja Egeria.

Luis Miguel de la Cruz (Archivo Histórico Nacional) dictará el jueves 19 de junio a las 18:30 h., la conferencia titulada: Una viajera española del siglo IV: la peregrinación de Egeria a Tierra Santa.

Salón de Actos del Museo de la Biblioteca. Aforo limitado. Entrada gratuita. No es necesaria inscripción previa.

Así mismo, Mar Luque y Cristina García presentarán la pieza a pie de vitrina, los domingos 8, 15, 22 y 29 de junio, a las 12:30 h. en la Sala de las Musas del Museo de la Biblioteca Nacional.

Un temprano testimonio de la peregrinación a los Santos Lugares de Jerusalén es el viaje que la monja Egeria llevó a cabo por Oriente entre los años 381 a 384, posible gracias a la paz constantiniana.

El relato de su viaje, el Itinerarium, se ha conservado en un único manuscrito del siglo XI procedente de Montecasino y descubierto por Gian Francesco Gamurrini en 1884 en la biblioteca de la Fraternitá dei Laici de Arezzo. El manuscrito tal como nos ha llegado está incompleto al principio y al final, careciendo por este motivo de título, autoría y fecha. Escrito en forma narrativa, tiene dos partes claramente diferenciadas. La primera recoge los viajes que se inician en el Sinaí, y la segunda incluye una descripción detallada de la liturgia de Jerusalén, y de los edificios y lugares del culto. Para los liturgistas es sin lugar a dudas la parte más valiosa del manuscrito. Desde el punto de vista lingüístico, constituye un testimonio excepcional para el estudio de la evolución de la lengua latina. En realidad lo que se conserva es el último año de la peregrinación y se ha intentado reconstruir cómo debió ser el viaje completo a través de otras fuentes. La primera edición española fue obra de Pascual Galindo en 1924.

A principios del siglo XX, gracias al estudio de nuevas fuentes, se produjo un avance muy significativo en el conocimiento sobre el manuscrito de Arezzo, gracias al benedictino Mario Férotin, que en un artículo publicado en 1903 sentó las bases para la identificación de Egeria como autora de la peregrinación, teniendo en cuenta una carta de San Valerio a unos monjes del Bierzo, ya conocida y editada por el padre Flórez en su España Sagrada (1762) y donde por primera vez se apunta a Galicia como patria de Egeria. Pocos años después los trabajos de otros tres benedictinos, Andre Wilmart, Donatien de Bruyne y Aimé Wilmart, supusieron un gran avance en la investigación pues aportaban nuevas pruebas del conocimiento de la obra de Egeria como sus menciones en archivos y bibliotecas, sin referencia al Códice de Arezzo. Todo ello parece apuntar a la hipótesis de que la obra se transmitió originariamente en un códice visigótico que no ha llegado hasta nosotros.
El viaje de Egeria continua siendo objeto de interés en nuestros días, como lo demuestran las nuevas ediciones que siguen haciéndose, aunque con pretensiones más divulgadoras.

El manuscrito objeto de la Pieza del mes de Junio (Mss/10018), procedente de la catedral de Toledo, está formado por dos partes bien diferenciadas. La primera contiene el Apologeticum de Beato de Liébana y Heterio de Osma contra las tesis de Elipando, y la segunda el Liber Apologeticus de Samsón de Córdoba contra las de Hostigensio. En sus nueve últimas hojas se copian unos textos de los Padres de la Iglesia, en especial de obras de San Agustín y de San Jerónimo. Está escrito en letra visigótica y es del siglo IX.
En el recto del folio 188 se inicia bruscamente un texto, cuya relación con el del viaje de Egeria es evidente, tal como señaló Donatien de Bruyne. El contenido de este pequeño fragmento, salvo en dos párrafos, coincide con el del códice de Arezzo.
Estos fragmentos fueron denominados por los especialistas como Excerpta Matritensia, que junto con el códice de Arezzo y otros testimonios, son prueba de la gran difusión de la obra de Egeria en el Medievo. Las ediciones del Itinerarium Egeriae que se han publicado con posterioridad a la identificación de Bruyne, incorporan los fragmentos del manuscrito que se expone en la Sala de las Musas.