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Entrevista a Consuelo Gonzalo

27/11/2014
En imagen sala de información bibliográfica

Consuelo Gonzalo García, profesora de Lengua Española y Documentación para traductores en la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Valladolid, es la ganadora del Premio de Bibliografía 2014 de la Biblioteca Nacional de España, por la obra El legado bibliográfico de Juan Pérez de Guzmán y Boza, duque de T’Serclaes de Tilly. Aportaciones a un catálogo descriptivo de relaciones de sucesos (1501-1625).

¿Qué significa para usted este premio?
Una sorpresa, pero también una gran alegría. Reconozco que es un premio con el que podemos soñar muchos de los que nos dedicamos a esto. Estoy muy contenta. Para mí es un honor, porque entro en la lista de grandes bibliógrafos, todos de primera línea. Recibo el premio con humildad y alegría.

La ganadora explica que “Pérez de Guzmán, que vivió entre 1852 y 1934, fue un bibliófilo que consiguió reunir una de las mejores bibliotecas de España. El problema es que tras su muerte había diez herederos y esa biblioteca se dividió en partes, y durante un siglo no se supo dónde estaban los materiales. Yo he conseguido acceder a tres de los herederos vivos que conservan material. Les planteé mi deseo de catalogar esos fondos y aceptaron”. Y añade que “estos documentos de sucesos son los antecedentes de la actual prensa periódica, las primeras noticias que se imprimieron entre 1501 y 1625 en español. Se publicaban en pliegos sueltos y en forma de libro, relaciones breves y extensas. Al fallecer Pérez de Guzmán, su biblioteca sufrió una serie de avatares durante nuestra Guerra Civil, y al acabar el conflicto, sus herederos reclamaron sus fondos, que habían sido depositados en la Biblioteca Nacional de España, y los dividieron entre ellos".

¿Qué papel juega la BNE en este trabajo de investigación?
La biblioteca de Pérez de Guzmán estaba en la calle Serrano y fue incautada y depositada en la Biblioteca Nacional de España, con el fin de protegerla para que no fuera saqueada. Como he dicho, al finalizar el conflicto, los herederos reclamaron esta herencia de su padre e hicieron el reparto en seis lotes.

¿Qué parte de ese legado ha podido descubrir?
Dos lotes completos y uno incompleto. Porque el resto se ha diseminado, de manera que muchas piezas han sido adquiridas por otros bibliófilos o han pasado a formar parte de los fondos de bibliotecas públicas. La propia BNE ha ido adquiriendo importantes piezas procedentes de la biblioteca de Pérez de Guzmán.

Un medio de comunicación la ha bautizado a usted como “la coleccionista de sucesos”.
Teniendo en cuenta que investigo sobre noticias de sucesos y que buena parte de mi trabajo se centra en ese mundo… Me hace mucha gracia el apodo.

Su mérito es haber recibido el galardón sin que su formación inicial fuera la de bibliógrafa.
La verdad es que es un poco curioso. Soy profesora en la Facultad de Traducción de la Universidad de Valladolid. Imparto clases de Documentación para traductores y Lengua Española. Pero siempre me ha gustado el trabajo bibliográfico, por lo que decidí completar mi formación filológica para adquirir los conocimientos precisos.

El jurado del premio valoró especialmente la originalidad y novedad en el tema abordado, su exhaustividad en la investigación y localización de las obras y la claridad expositiva y formal del trabajo, así como el interés de este tipo de estudios para la reconstrucción de un fondo disperso.

Este galardón está destinado a diferenciar los mejores trabajos en el campo de la bibliografía hispánica en cualquiera de sus aspectos y bajo cualquier objetivo. Está dotado con seis mil euros, y la obra ganadora podrá ser publicada por la Biblioteca Nacional de España en cualquier tipo de soporte.

Se entregará este próximo viernes, día 28 de noviembre, a las dos y cuarto de la tarde, en el salón de actos de la BNE, coincidiendo con la clausura de las XV Jornadas de Bibliografía de la Asociación Española de Bibliografía.