Saltar al menú principal
Saltar al contenido

José Echegaray (1832-1916): científico, dramaturgo y político

18/03/2016
Retrato de José Echegaray

La Biblioteca Nacional de España inaugura la muestra bibliográfica José Echegaray y Eizaguirre (1832-1916): científico, dramaturgo y político, que se podrá visitar a partir del 21 de marzo hasta el 4 de mayo, cerrará al público entre el 24 y el 27 de marzo.

Coincidiendo con el centenario de su muerte, la BNE le rinde un homenaje para dar a conocer su obra en sus tres facetas, alguna de ellas desconocida para el gran público, como son la de científico, político y dramaturgo. La muestra exhibe su obra teatral, científica, alguno de sus discursos políticos y los estudios más importantes sobre su obra. Una selección de algunas de las obras más importantes del autor que fue galardonado en 1904 con el Premio Nobel de la Literatura.

Durante toda su etapa como dramaturgo no ejerció cargo político alguno, pero participó de forma activa en la política entre 1868 y 1874. El teatro de Echegaray nació para ser representado y servir de entretenimiento en una época caracterizada por innumerables cambios políticos. Sus 64 obras teatrales fueron representadas en los escenarios madrileños durante el período de la Restauración (1875-1917), tanto en verso como en prosa. Entre sus primeros títulos están El libro talonario y La esposa del vengador ambos de 1874 y En el seno de la muerte de 1879, y ya no cesó de representar obras durante más de treinta años, con predominio de la prosa y temática variada. En 1881 El gran Galeoto, quizá su obra más conocida en la que expone sus ideas acerca del teatro; en 1887 Dos fanatismos y De mala raza; en 1892 Un crítico incipiente y Mariana (1892) o Malas herencias en 1912, por citar solo algunas. En estos años conocerá a la actriz María Guerrero con quien mantendrá una prolífica correspondencia y los personajes femeninos abundarán como protagonistas en su obra.

Como científico Echegaray fue un gran divulgador, sirviendo de enlace con la comunidad matemática internacional, dado el aislamiento que vivían las ciencias por entonces en nuestro país.

Hombre polifacético y de gran importancia en la vida teatral española del último tercio del XIX, su figura fue  denostada en algunos momentos, sobre todo por autores contemporáneos como Azorín y Valle Inclán,  pese a contar con el favor del público. Trabajador incansable hasta el final de sus días, su actividad fue intensísima: Catedrático de Cálculo y de Física matemática en la Universidad Central, Ministro de Fomento y de Hacienda, fundador del Banco de España, miembro de la Real Academia Española de la Lengua y de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Presidente del Ateneo y primer español Premio Nobel de Literatura en 1904. Es muy significativo el epitafio que Mariano de Cavia escribió a su muerte: “Aquí yace el siglo XIX”.
 

Información relacionada: