Saltar al menú principal
Saltar al contenido

Subcolecciones

Subcolección de archivos de profesionales y de entidades de música

Fotografía de Francisco Asenjo Barbieri

Esta subcolección tiene su origen en el conjunto de fondos particulares de profesionales de la música del siglo XIX, siendo el más relevante la biblioteca Barbieri, que supuso la creación de una sección especializada en música por su magnitud y las características de las obras, desde códices medievales hasta obras coetáneas al compositor, musicólogo y bibliófilo, Francisco Asenjo Barbieri. Junto a su biblioteca, Barbieri donó también una importante colección de documentos conocida como “Papeles Barbieri”, clasificados por el compositor como epistolario, biografías, la música en los teatros de Madrid, tonadillas escénicas, libretos de zarzuelas y otras piezas teatrales, música religiosa, música instrumental y danzaria, bibliografía y varios, que había reunido, a lo largo de su vida, con el objetivo de publicar una historia de la música española.

Fotografía de Gerardo Gombau

Con la investigación de los fondos personales de este tipo se puede apreciar la evolución de las modas y los géneros musicales; mientras en el siglo XIX están muy representados los autores líricos y la música de salón, en el siglo XX hay un despliegue de géneros y tendencias, desde las más nacionalistas hasta la vanguardia. También se pueden seguir los procesos creativos de los compositores, los primeros apuntes e ideas de una obra, el borrador, el manuscrito autógrafo, las primeras ediciones con anotaciones propias y, lo que no es menos importante, con la consulta de los papeles personales, podemos saber del contexto vital y profesional en que se han movido y cómo se han desarrollado sus carreras.

Fotografía de Federico Chueca

Esta subcolección se compone, además de archivos generados por compositores (Emilio Arrieta, Federico Chueca, Tomás Bretón, Ruperto Chapí, Julián Bautista, etc.), aquellos otros que reunieron intérpretes (José Mardones, Conchita Supervía), musicólogos (José Subirá), aficionados de mayor o menor rango (las bibliotecas musicales de la reina María Cristina, del infante Francisco de Paula de Borbón y la del profesor de música de la casa real Juan María Guelbenzu), y todo tipo de entidades que tuvieron algún protagonismo en la producción, difusión o recepción de la música en España, como el archivo de folklore de la Sección Femenina o el archivo administrativo del editor de música Ildefonso Alier.

Existe una variada tipología de materiales en este tipo de colecciones, pero suele ser común a cualquier disciplina -artística o científica-, la correspondencia, los recortes de prensa, las fotografías, la documentación personal y profesional, los apuntes, etc. La actividad musical genera, además, otros materiales, y así, entre los papeles de un compositor encontraremos desde los primeros apuntes y esbozos de una creación musical, hasta la obra ya impresa, pasando por borradores y partituras autógrafas.

Fotografía de Julián Bautista

Desde el punto de vista del tratamiento documental ha habido un notable progreso en los últimos años. Hasta hace muy poco tiempo, los documentos de cada archivo estaban simplemente inventariados y este era el formato del que nos servíamos tanto usuarios internos como externos de la Biblioteca Nacional de España. Con el correr de los años llegó la informatización y muchos de los volúmenes de los archivos personales se describían en el catálogo general, siempre incluyendo en los datos del ejemplar a qué colección pertenecían. Pero aún contando con las ventajas que ofrecía el tratamiento informático, los documentos pertenecientes a un fondo personal se “perdían” en el catálogo de una gran biblioteca como la Nacional; también los investigadores nos han aportado, por su tipo de pesquisas, la conveniencia de rescatar o independizar de alguna manera los ejemplares constitutivos de las distintas colecciones. En el año 2001 se creó la serie Colecciones Singulares de la Biblioteca Nacional para la descripción del contenido de los archivos personales. Los volúmenes dedicados a archivos de música son los de los compositores Tomás Bretón, Teodoro San José, Julián Bautista y Rafael Rodríguez Albert, la biblioteca de órgano de Gerard A. de Graaf y la colección de música del infante Francisco de Paula Antonio de Borbón.

Fotografía de Ruperto Chapí

Desde marzo de 2010, existe una base de datos diseñada específicamente para el procesamiento de los distintos materiales y soportes presentes en los archivos personales y de entidades, basada en la normativa internacional de archivos ISAD(G) y a la que se accede desde la web de la Biblioteca.

Como una manera de aprovechar recursos, de aquellos archivos personales, cuyas partituras ya estaban descritas en el catálogo general de la institución antes de la creación de la base de datos específica, se ha hecho un enlace bidireccional, es decir, desde la descripción del fondo de una colección en la base de datos de Archivos personales y de entidades se puede acceder al conjunto de sus partituras descritas en el catálogo general de la Biblioteca; y viceversa, desde éste se puede enlazar a la descripción de un archivo personal en la base de datos creada al efecto.

Bibliografía y catalogos

  • GOSÁLVEZ LARA, Carlos José. (1994): “La Biblioteca Nacional: bibliotecas y archivos de música particulares integrados en el Servicio de Partituras” en El Patrimonio Musical Español de los siglos XIX y XX: estado de la cuestión, Madrid: Fundación Xavier de Salas, pp. 85-101.

     

    ARRONTE, Isolina; LOZANO, Isabel (2010): “La distribución de la música en España en los primeros años de la 2ª República. El archivo Alier en la BNE”. Comunicación presentada en el Congreso Internacional Imprenta y Edición Musical en España (S. XVIII-XX), Madrid, 3-5 noviembre.

     

    LOZANO MARTÍNEZ, Isabel (2008): “La documentación musical en la Biblioteca Nacional. Historia, estructura y tipos de documentos” en GÓMEZ GONZÁLEZ, Pedro José; HERNÁNDEZ OLIVERA, Luis; MONTERO GARCÍA, Josefa; VICENTE BAZ, Raúl (eds.), El archivo de los sonidos: la gestión de fondos musicales, Salamanca, Asociación de Archiveros de Castilla y León.