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Subcolecciones

Subcolección de archivos de personalidades

Fotografía de Jorge Guillén

La formación de la colección de archivos de personalidades como una colección independiente puede situarse en 1996, al tomarse en consideración las características tipológicas de estos materiales, las exigencias de su conservación y, fundamentalmente, la singularidad de su tratamiento técnico como conjuntos histórico-bibliográficos. Con anterioridad, especialmente a finales de los años 80, ya se habían incorporado a la Colección de Manuscritos estos conjuntos documentales, por lo general bastante incompletos. En su mayoría se trataba de epistolarios acompañados en ocasiones de manuscritos autógrafos. Es el caso de las adquisiciones sucesivas de los “papeles” de Ricardo y Leopoldo Gutiérrez Abascal, de Emilio Castelar, de Adriano del Valle, de Guillermo de Torre, etc. Las causas que pueden explicar la presencia de estas colecciones parciales, responden a que o es lo único que se conserva de su productor o, como en el caso de los “papeles” de Jorge Guillén, a que el conjunto documental conservado en la Biblioteca Nacional de España formaba parte de un archivo personal dispersado, en un proceso más o menos prolongado de sedimentación en diversas instituciones culturales.

Fotografía de Joan Margarit

No se puede señalar un rasgo caracterizador del conjunto de estos archivos. No se descubren vínculos culturales, ni períodos cronológicos concretos, ni siquiera uniformidad tipológica en la documentación presente en estos conjuntos. Este es el motivo de que sólo encontremos dos medios de adquisición en los archivos personales. La primera vía es la donación, bien por parte del productor de la documentación, como es el caso del poeta Ramón de Garciasol, bien de sus herederos, que, de forma desinteresada pero comprometidos con el legado familiar, confían sus archivos a la Biblioteca. Juan Luis Devecchi Estelrich, nieto del poeta mallorquín Juan Luis Estelrich donó, en junio de 2007, la obra manuscrita que conservaba de su abuelo, completándose el archivo parcial que la Biblioteca Nacional de España había adquirido en 1991.

 

Fotografía de Corpus Barga

La segunda vía y la más habitual es, sin duda alguna, la compra. Al no poder destacarse una característica que determine el interés de la Biblioteca en unos archivos concretos, la única pretensión es evitar a través de la adquisición su dispersión. Este es el motivo de que formen parte de la colección los archivos de personalidades muy diversas. Destacamos el archivo del novelista bilbaíno Juan Antonio de Zunzunegui, el de Corpus Barga o el del político y ensayista mallorquín Gabriel Alomar, que agrupa una interesante correspondencia de un período clave en la Historia de España.

En marzo de 2010 se integra en la Web de la Biblioteca Nacional el enlace a la Base de Datos de Archivos Personales. Su objetivo es poner a disposición del investigador un fácil acceso a estas fuentes de información casi inéditas y fomentar el depósito, donación o venta de estos conjuntos documentales para evitar su dispersión o su pérdida.

Bibliografía y catálogos

  • JULIÁN MARTÍN ABAD. “La colección de manuscritos de la Biblioteca Nacional (nombres propios, fechas, y procedimientos y acasos de su formación)”, Memoria de la escritura: manuscritos literarios de la Biblioteca Nacional: del Poema de Mio Cid a Rafael Alberti. Madrid, 1995, pp. 23-36.

     

    JULIÁN MARTÍN ABAD, LEONARDO ROMERO TOBAR, NIEVES IGLESIAS [coord.]. Seminario de Archivos Personales. Madrid, 26 a 28 de mayo de 2004, Madrid, 2006.

     

    Juan Antonio de Zunzunegui: inventario de su archivo personal. Madrid, 2003.

     

    Corpus Barga: inventario de su archivo personal. Madrid, 2005.