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Subcolección de carteles publicitarios

El cartel publicitario o comercial tiene como objetivo principal la venta de un producto o la difusión de un evento o actividad. Para conseguirlo emplea mensajes concisos e imágenes atrayentes e impactantes. En este tipo de carteles la imagen es lo principal y cuanto más llamativa mejor se alcanzará el objetivo que se pretende.

Casi desde el comienzo de su existencia el cartel se convierte en un medio de fácil acceso, ya que el mensaje se transmite de forma directa. Está presente en la calle, es un elemento más del mobiliario urbano, reflejo de los intereses y gustos de una sociedad en una época determinada.

Los carteles comerciales forman parte de la colección de la Biblioteca desde su inicio, siendo uno de los más antiguos y conocidos los de Chocolates Matías López, impresos hacia 1871.

En muchos carteles comerciales no aparece el nombre del ilustrador, bien por prohibición expresa de la casa anunciadora, o bien por el escaso prestigio que tenía el mundo de la publicidad hasta mediados del siglo XIX. Sin embargo, existen ejemplos de artistas relevantes como Ramón Casas, Rafael de Penagos, Gustavo Bacarisas, Jules Cheret, Gaspar Camps, etc., que ilustran algunos de los carteles comerciales más conocidos.

Existen tantos tipos de carteles publicitarios como productos que puedan difundirse. Podemos clasificarlos según el tipo de productos que promocionan, sus lugares de venta o las actividades que se publicitan.

1. Productos alimenticios

Los carteles publicitarios de productos alimenticios son muy abundantes dentro del mundo de la cartelería. Desde el siglo XIX la alimentación y la bebida han sido objeto de una gran producción de carteles que persiguen aumentar las ventas e introducir nuevos productos en los hábitos alimenticios de la población.

La BNE conserva carteles de estos productos desde el siglo XIX. Promocionan productos frescos o envasados, bebidas estimulantes, (té, café, chocolate, y conocidos refrescos) e incluso simplemente agua bicarbonatada.

Además de alimentos de primera necesidad, se publicitan mediante carteles otros productos relacionados con las costumbres y la vida social: bebidas alcohólicas, refrescos, tabaco, etc.

2. Salud e higiene, belleza y moda

Cartel de La última moda

La última moda. Cart.P/108

A partir del siglo XIX la belleza y la salud se convierten en un producto de consumo y el cartel en su forma de publicidad. Así, los carteles constituyen la mejor manera de aumentar las ventas de productos de belleza y moda. Además, los avances en las infraestructura urbanas del siglo XIX suponen una transformación de los hábitos de higiene que tienden a mejorar la salud gracias al uso de los productos que se promocionan mediante carteles: jabones, cremas, lejías, perfumes, etc..

El cartel promocionó además productos para la salud como reconstituyentes, digestivos, vinos aquinados para la población infantil, vitaminas, pastillas contra el mareo o antigripales.

La moda está también presente en este tipo de carteles publicitarios mostrando la evolución de la sociedad y del gusto en el vestir de cada momento.

3. Establecimientos comerciales

Cartel de El fénix coruñes

El fénix coruñes. Cart.P/089

Los locales comerciales, de tipo general o especializado (establecimientos de alimentación, farmacias, bodegas, sastrerías, tiendas de moda, etc.), han sido parte del paisaje diario en cualquier lugar. Y su disposición, organización y localización constituye en sí mismas una forma de publicidad.

Tanto los establecimientos más prestigiosos como los pequeños comercios imprimían carteles para promocionar sus comercios y productos y estos carteles se convertían tanto en reclamo publicitario como en objetos decorativos.

4. Promoción turística y viajes

Cartel de España

España. Cart.P/297

Una parte importante de la colección de carteles de la BNE está dedicada a viajes y turismo: medios de transporte, hospedajes y gastronomía, excursiones, promoción de lugares de interés cultural, etc.

Lo que en un principio era un traslado a otros lugares motivado por necesidades económicas fundamentalmente, a partir del siglo XIX, con del desarrollo de la revolución industrial, se creó una nueva clase social, la burguesía, que empieza a disponer de algo de lo que hasta entonces sólo había disfrutado las clases altas: tiempo libre y poder adquisitivo. Algunos se dedicaron a aprender, otros a cultivar diferentes aficiones y otros empezaron a satisfacer su deseo de conocer mundo, cambiando el concepto que hasta entonces se había tenido del viaje. Nace en ese momento el Turismo, que va acompañado de una mejora y modernización de los medios de locomoción, de los lugares de hospedaje y de las vías de comunicación.

El cartel es uno de los encargados de promocionar adecuadamente el turismo, primero de clases adineradas y después de toda la sociedad. Y un país como España, en el que esta actividad constituye una de las principales fuentes económicas, comienza a elaborar cartelería adecuada para la promoción de los viajes.

A finales del siglo XIX comenzaron a realizarse carteles de entidades privadas como balnearios y hoteles, pero a partir de 1928 el Estado comienza a generar una producción espléndida de carteles destinados a la promoción del viaje por el país.

5. Exposiciones, ferias y congresos

Cartel de la Exposición General Española de Sevilla, 1929

Exposición General Española, Sevilla 1929, Barcelona 1929 Penagos. Cart.P/403

Los cambios sociales y económicos y sus consecuencias en la industria convierten las antiguas ferias agrícolas en lugares modernos para la promoción de las nuevas maquinarias y los avances tecnológicos y científicos.

Además comienzan a organizarse exposiciones internacionales que tienen una doble finalidad. Muestran, por una parte, lo que los países pueden ofrecer en todos los ámbitos y además constituyen para el país organizador una forma de mostrar sus capacidades de gestión.

Este tipo de eventos crece de forma exponencial y se organizan ferias de cualquier tipo de objeto (desde muebles hasta libros) pasando por ferias internacionales dedicadas a diferentes sectores, como el turismo, la cultura, el arte, etc. El cartel es el testigo de este tipo de eventos y en muchas ocasiones es lo único que perdura como testimonio de su celebración, siendo algunos de ellos  de una gran calidad y belleza.