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Historia de la colección

1. Historia de la colección

Ya el núcleo inicial de la Biblioteca Real, integrado por los libros de la Torre Alta del Real Alcázar, los que Felipe V trajo de Francia y los que se incautaron a los que apoyaron al Archiduque de Austria en la Guerra de Sucesión (el duque de Uceda, el marqués de Mondéjar, etc.), contaba con algunas de las piezas fundamentales de esta colección, que se incrementaría con importantes adquisiciones en el siglo XVIII y sobre todo en el XIX.

En la segunda mitad del siglo XIX se crearon las secciones de “Varios” y la de “Libros Raros y Preciosos”. Sin duda, tanto en la creación de la Sección de Libros Raros y Preciosos como en su mismo nombre, influyó decisivamente la publicación, en 1863 y 1866, de la obra póstuma de Bartolomé José Gallardo, Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos, así como la necesidad de dar una entidad propia a unos materiales que se incrementaron considerablemente en estos años y que ya desde antiguo tenían una sala de consulta diferenciada en el Departamento de Impresos del que dependían.

Es a lo largo del siglo XIX cuando se produce el incremento más significativo de las colecciones de impresos raros debido a la incorporación de las bibliotecas de los conventos suprimidos por la desamortización de Mendizábal y a las adquisiciones de bibliotecas particulares, que ingresan directamente en la Biblioteca Nacional por compra o legado, o bien se reciben desde otros Ministerios en los que se habían depositado previamente. Algunas de las que cabe reseñar son las de Juan Nicolás Böhl de Faber (adquirida en 1849), Juan Carlos Mejía (biblioteca mejicana comprada en 1864), Pedro Caro y Sureda, marqués de la Romana (entre los fondos de esta biblioteca, incorporada a la Biblioteca Nacional en 1873 procedente de la biblioteca del Ministerio de Fomento), Serafín Estébanez Calderón (biblioteca formada por más de 8.000 impresos, entre los que destacan temas militares, crónicas, poesía castellana y literatura en general y que, aunque comprada a su muerte en 1867, permaneció en la biblioteca del Ministerio de Fomento hasta su incorporación a la Biblioteca Nacional en 1873), Manuela de Negrete y Cepeda, condesa de Campo de Alange (de esta biblioteca comprada a sus herederos en 1884 se seleccionaron para la Biblioteca Nacional aquellas obras de las que ésta carecía), duque de Osuna e Infantado (adquirida en 1884 y con la que ingresaron más de 30.000 impresos), y la de Ricardo de Heredia, conde de Benahavis (en las subastas de esta biblioteca celebradas en París en 1891 y 1894, la Biblioteca Nacional adquirió obras de especial rareza que anteriormente habían pertenecido a otras importantes bibliotecas como la formada por Vicente Salvá y continuada por su hijo Tomás Salvá). Otras importantes colecciones incorporadas en la centuria del diecinueve fueron las de Luis Usoz y Río, Francisco Asenjo Barbieri y Pascual de Gayangos.

2. Los fondos

Destacan las siguientes colecciones y fondos:

2.1 Barbieri
Formada por libros de gran rareza para la historia de la música española y por los pliegos de villancicos reunidos por el músico, investigador y bibliófilo Francisco Asenjo Barbieri.

Se integraron en las signaturas R y VE cuando su biblioteca, cedida por legado testamentario en 1894, ingresó en la Biblioteca Nacional de España en 1899.

2.2 Conventos
Bajo esta denominación se hace referencia a las obras procedentes de los 24 conventos, cuyas bibliotecas se incorporaron a la Biblioteca Nacional de España como consecuencia de la desamortización eclesiástica. Del ingente volumen de obras, en su mayor parte de temática religiosa, se incluyeron en la signatura R los ejemplares de ediciones españolas del siglo XVI y los pertenecientes a ediciones de siglos posteriores que se consideraron especialmente raras. Se identifican en la mayor parte de los casos por los sellos y anotaciones manuscritas con el nombre del convento de procedencia.

2.3 Gayangos
En las signaturas R y VE se pueden identificar por un sello rectangular en tinta roja con el nombre “Pascual de Gayangos” los impresos que pertenecieron a este destacado investigador, orientalista, bibliógrafo y bibliófilo del siglo XIX. La parte de su biblioteca que no había sido vendida o donada en vida (libros árabes a la Real Academia de la Historia y de tema americano al Museo-Biblioteca de Ultramar) se adquirió en 1900. Está formada por más de 22.000 impresos, algunos de especial rareza de los siglos XVI y XVII.

2.4 Gómez Ímaz
Manuel Gómez Ímaz, estudioso de la Guerra de Independencia, llegó a reunir sobre este tema una importante colección de impresos, manuscritos, publicaciones periódicas y objetos diversos (monedas, cuadros, armas, uniformes, planos, cristal, porcelana, etc.) que fue subastada en mayo de 1977 por la casa Sakia-Sotheby’s en Madrid. De esta colección la Biblioteca Nacional adquirió algunos manuscritos, pero sobre todo libros, folletos y publicaciones periódicas de especial rareza que habían servido de base para la realización de su obra Los periódicos en la Guerra de la Independencia (1808-1814), que obtuvo el premio en el Concurso Bibliográfico convocado por al Biblioteca Nacional en 1908. Los más de 3.000 volúmenes y folletos adquiridos se conservan en la signatura de R.

2.5 Graiño
Antonio Graiño reunió una importante colección de libros filipinos que fue adquirida a sus herederos en 1959. Integrada en la signatura R, se identifica por el ex-libris del coleccionista y constituyen un conjunto de excepcional valor no sólo por la rareza de algunas de sus piezas, únicas y desconocidas por los bibliógrafos, sino por los problemas de conservación de estas obras debido al soporte utilizado para su impresión. Más de la tercera parte de estos ejemplares están escritos en las lenguas indígenas (tagalo, pangasinan, cebuano, bisaya, etc.) e impresos por los principales impresores filipinos, entre los que destacan Tomás Pimpin y su hijo Simón.

2.6 Hispanoamérica
Impresos relacionados con Hispanoamérica y procedentes de la Biblioteca de Ultramar que se conservan tanto en la signatura R como VE.

2.7 Libros chinos
Existen cerca de un centenar de obras de los siglos XVI-XIX impresas en caracteres chinos, en papel de arroz y con encuadernación de hilo. Se conservaron en el depósito general hasta que en 1961 se trasladaron a la signatura R (R/33376-33472).

2.8 Porcones
Con esta signatura se identifica un fondo integrado por alegaciones en derecho, memoriales que, tanto impresos como manuscritos, se presentaban en los pleitos por las partes implicadas. De ellos se ha tomado esta denominación por la unión de las palabras (“Por” y “Con”) que, tipográficamente destacadas, aparecen en las portadas de dichos impresos para introducir a cada una de las partes (litigante y demandado). Son un reflejo de la historia política, social y económica, detallada a través de los pleitos que entablaban los diferentes estamentos sociales.

2.9 Rico y Sinobas
Singular colección de tapas de encuadernaciones reunida por Manuel Rico y Sinobas, que se incorpora a la Biblioteca Nacional tras su adquisición en 1901. A lo largo de sus más de mil piezas se muestra un panorama de la historia de la encuadernación desde el siglo XIV al XIX.

2.10 Usoz
Esta colección identificada por la signatura U contiene la biblioteca formada por el erudito y bibliófilo Luis de Usoz y Río, que fue donada por su viuda, María Sandalia del Acebal y Arratia, en 1873. Su interés por las obras de los autores del Renacimiento y Siglo de Oro, por los estudios bíblicos y especialmente por las obras de autores heterodoxos le llevó a buscar ejemplares de sus obras, reuniendo una biblioteca única para el estudio del protestantismo en España. En muchos de los más de 11.000 volúmenes que forman esta biblioteca aparecen anotaciones, de su mano o de los amigos que le ayudaban en la tarea de la localización y adquisición de los ejemplares.

2.11 Varios especiales
Más de 60.000 folletos impresos desde el siglo XVI integran esta signatura. Reúne todos los impresos de pocas páginas existentes en la Biblioteca Nacional, ya fuese como folletos sueltos o encuadernados en volúmenes facticios. La ingente cantidad de impresos de estas características fue organizada cronológicamente según el monarca reinante en el momento de la impresión.

A mediados del siglo XX se creó la signatura VE o “Varios Especiales”. Su contenido es muy variado: pragmáticas, cédulas, ordenanzas, estatutos, proclamas, bandos, pasquines, sermones, panegíricos, poesías, relaciones de sucesos históricos y militares o noticias curiosas, impresos satíricos, descripciones de fiestas, villancicos, romances en pliegos de cordel, tesis académicas, gozos, novenas, etc.

En 1979 se incorporaron a esta signatura cerca de 1.000 folletos y fotografías sobre la Guerra Civil de 1936-1939 (VE 1147-1182).