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Transición a RDA en la BNE: preguntas frecuentes

¿Va a implementar la BNE RDA, Resource Description and Access?

Sí, la BNE implementará RDA como estándar para la catalogación tal y como se anunció el 4 de noviembre de 2016.

Pero, ¿cuándo?

Comenzaremos trabajando en la elaboración de materiales para la formación y en la propia formación de nuestro personal. Si todo se desarrolla según nuestras previsiones, comenzaremos a crear registros bibliográficos y de autoridad acordes a RDA a partir del 1 de enero de 2019.

¿Será RDA el estándar de catalogación para todos los materiales bibliográficos en BNE?

Sí, aunque la implementación será gradual y paulatina respecto a los diferentes materiales. Los primeros recursos bibliográficos que se catalogarán en la BNE utilizando RDA como estándar serán las monografías modernas (entendidas en la BNE como aquellas con fecha de publicación posterior al año 1830) a partir del 1 de enero de 2019. En las primeras estimaciones que hemos hecho calculamos que a lo largo del año 2020 se estarán catalogando todos los tipos de materiales que la BNE conserva de acuerdo a RDA.

¿Se podrá acceder al material para la formación que elaboréis?

Sí, todo el material que se elabore con fines de formación estará disponible en la web de la BNE.

¿Sólo material para la formación?

En la página de RDA en la BNE, se puede encontrar ya material que se ha ido elaborando como resultado de los trabajos llevados a cabo en los últimos años, correspondiente a estudios previos, comparaciones con las Reglas de Catalogación, informes, actividades y jornadas, que pueden ser de interés para el profesional.

¿Y qué vais a hacer estos dos años?

La BNE seguirá utilizando ISBD consolidada como estándar para la descripción y las Reglas de Catalogación para la forma y elección de los puntos de acceso hasta el 31 de diciembre de 2018. Mientras tanto se trabajará en la elaboración de perfiles de aplicación de RDA para los diferentes materiales que se catalogan en la BNE, así como en la creación de materiales de formación para catalogadores.

¿Qué es eso de un perfil de aplicación?

RDA es un conjunto de directrices y pautas, más que unas reglas al estilo clásico. En numerosas ocasiones se dan instrucciones opcionales u alternativas a una regla general, y sólo se dan unos elementos básicos como obligatorios. Es necesario, por lo tanto, elaborar un documento en el que se establezca la política de aplicación de todas las instrucciones.

¿Implementar RDA va a significar muchos cambios en la catalogación?

La estructura de RDA, que tiene como base a su vez FRBR, choca bastante con la estructura que actualmente tienen las bases de datos bibliográficas. En el contexto actual, la implementación de RDA se concretará en la aparición de determinados cambios, tanto en la organización de los datos como en su transcripción y codificación.

¿Significa este paso que la BNE dejará de catalogar en MARC?

No, el formato de codificación de la BNE seguirá siendo, de momento, MARC21. Aunque diversas instituciones (la Library of Congress entre ellas) están desarrollando e implementando otros formatos como BIBFRAME, las pautas establecidas por RDA pueden codificarse de distintas maneras, entre ellas mediante el formato MARC.

¿Y qué pasa con los registros del catálogo actual? ¿se llevarán a cabo cambios retrospectivos?

Se establecerá una política de día cero según la cual se aplicará RDA a los nuevos registros creados a partir de una fecha,  y se estudiará la posibilidad de realizar cambios automáticos masivos en los registros ya existentes. Convivirán en el catálogo los nuevos registros creados de acuerdo al estándar RDA con los anteriores redactados conforme a otros estándares.

¿Cómo afectará todo esto a la importación de registros desde BNE?

No afectará demasiado. Pueden aparecer nuevos campos y subcampos en el registro MARC descargado, por lo que conviene revisar que el sistema de gestión bibliotecaria que se está utilizando tiene disponibles esos nuevos designadores de contenido, códigos, etc.

¿Qué ha motivado a la BNE a tomar esta decisión?

RDA es un estándar internacional diseñado para el mundo digital y los nuevos entornos de la web semántica en torno a datos enlazados, que pretende describir todo tipo de entidades y relaciones en el universo bibliográfico con el objetivo de satisfacer las necesidades de los usuarios a nivel mundial. Garantiza la interoperabilidad. Su desarrollo sigue de cerca la evolución de los modelos de IFLA (FRBR, FRAD, FRSAD, LRM) y pretende alinearse con otros estándares de descripción de otras comunidades que no son la bibliotecaria.

Por otra parte, las Reglas de Catalogación españolas están obsoletas –su última edición data de 1999 – y tampoco existe ninguna alternativa clara a RDA que pueda tener interés. Continuar como hasta ahora, utilizando ISBD consolidada como estándar para la descripción y las Reglas de Catalogación para la forma y elección de los puntos de acceso, supondría aislarse de la comunidad internacional y alejarse de aquellas bibliotecas españolas que ya han decidido la adopción de este estándar. Además, esperamos que la adopción de RDA suponga una verdadera oportunidad para una cooperación más estrecha en el mundo bibliotecario español.

No todo serán parabienes, ¿no?

No, claro que no. Existen algunos aspectos de RDA que son mejorables como, por ejemplo, la traducción al español. Por otra parte, comenzar a trabajar con este nuevo estándar tendrá un impacto sobre la productividad durante el período de implementación y sobre el catálogo al convivir registros realizados conforme a estándares de catalogación diferentes, así como un coste económico.

Ya que los mencionáis, ¿qué costes supondrá?

Por un lado, los asociados a la compra de licencias de RDA Toolkit. En este sentido, vamos a trabajar con la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para conseguir un modelo de adquisición consorciada para todas aquellas bibliotecas españolas que decidan adoptar RDA y estén interesadas en dicho modelo de adquisición. Por otro, los derivados de la preparación de los materiales de formación y de la propia formación del personal.