Es la búsqueda más habitual en la BNE aunque, en realidad, debería ser casi el último paso en una investigación. Debería producirse después de establecer la línea genealógica de una persona a través de la búsqueda de antepasados. Cada apellido tiene numerosas ramificaciones, cada una con sus características y distribución geográfica. Para saber a qué rama se pertenece es básico conocer previamente la lista ascendente de los antepasados.