Huérfano de padre a los 11 años, estudió Medicina y pronto se vio muy influido por la obra del gran neurólogo francés Jean-Martin Charcot. Tras terminar la carrera comenzó a trabajar en el sanatorio psiquiátrico de Zaragoza, por entonces conocido oficialmente como manicomio, donde permaneció durante diez años en los que se labró un gran prestigio y alcanzó el cargo de director. También ejerció en el Hospital Provincial de Zaragoza, del que llegaría a ser decano, además de realizar consultas particulares.
Publicaciones, aportes y compromiso social
Durante toda su vida viajó por gran parte de Europa para conocer los últimos avances en Neurología; y por toda España, siendo gran conocedor del patrimonio histórico y cultural del país, que plasmó en numerosos artículos, muchos de ellos publicados en El Heraldo de Aragón. Además de sus escritos divulgativos, también fundó la revista especializada Anales de Neurología y Psiquiatría.
En 1911 publicó La locura: diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales, y tres décadas después Neurología. Páginas elementales (1942), ambos textos fundamentales de su especialidad. Un caso particular lo supuso El psicoanálisis, obra que redactó entre 1913 y 1921, lo que le convierte en uno de los pioneros en la introducción de esta disciplina en España. El manuscrito circuló entre los expertos en la materia durante años, pero permaneció inédito hasta 2016. En el libro, que mantenía un punto de vista neutral, pero defendía las teorías de Freud de los ataques que habían sufrido desde su popularización, trataba de explicar el psicoanálisis, narraba su historia y destacaba a sus representantes más señalados.
En su desempeño profesional también ejerció a menudo como perito judicial y se vio implicado en casos muy notorios de la crónica negra aragonesa, como el crimen del cura de Pastriz, el del dentista Moreno o el de unos funcionarios municipales. Frente al clamor popular, y poniendo en riesgo su posición social, alegó la insania de los criminales, evitando su ejecución. Sus reflexiones sobre esta materia quedaron reflejadas en Un caso de psiquiatría médico-legal (El crímen de Jaca), publicada en 1913.
A lo largo de su carrera también dio numerosas conferencias, participó en la fundación de la Asociación Española de Neuropsiquiatría y sus conocimientos sobre el arte español le llevaron a ser nombrado miembro de la Academia de Bellas Artes de San Luis de Zaragoza.
(Servicio de Información Bibliográfica)