Formación, primeros intereses intelectuales y emigración
Cursa la carrera de Derecho en la Universidad de Granada, años durante los cuales se interesa por la relación existente entre legislación, lengua y tradición. También fundará en su ciudad natal la Revista de la Sociedad de Estudios Almerienses (1910), desde la que promueve la difusión de trabajos históricos y literarios de ámbito local. Poco después, emigra a Argentina. Allí, ejerce la abogacía, es catedrático de Literatura en las universidades de Buenos Aires y La Plata y profesor en la Escuela de Comercio bonaerense.
Cervantes, Góngora y Lope de Vega: estudios fundamentales
Su producción intelectual se centra en la literatura española del Siglo de Oro, de la que hace crítica textual siguiendo la tradición positivista de Menéndez Pelayo, pero con una orientación más analítica y comparada. Sus estudios abordarán las siguientes grandes líneas:
En primer lugar, el universo cervantino. En Quevedo y Avellaneda (1918), Los locos y el Quijote (1920) y Sobre la génesis del Quijote (1930) examina las influencias y precedentes del relato quijotesco, interesándose por la representación literaria de la locura y por los mecanismos paródicos del autor. También atrae su atención la poesía de Góngora: en 1933, publicará una Bibliografía gongorina en la Revue hispanique; además, comenta y anota sonetos del poeta y edita sus Obras completas (Aguilar, 1943). En estos trabajos analiza la métrica, el léxico y las fuentes clásicas del culteranismo, y organiza un repertorio sistemático de estudios y ediciones.
Sin embargo, el núcleo más extenso de su erudición lo constituye el estudio de Lope de Vega. Publica La juventud de Lope de Vega (1922), Lope de Vega traductor de Claudiano (1923) y numerosos artículos en la Revue hispanique sobre su vida y obra. En todos ellos examina la biografía, el entorno familiar y las influencias formativas del poeta, corrige datos erróneos y rescata textos menores o atribuidos de forma dudosa. Analiza, además, su producción en latín y su relación con los modelos clásicos, así como curiosidades de tono erudito, como El horóscopo de Lope de Vega (1927) o Lope de Vega y la supuesta poetisa Amarilis (1930). Su propósito es reconstruir la figura de un Lope tan erudito como popular al mismo tiempo, y ofrecer una base documental sólida para futuras ediciones de su obra poética y dramática.
Otros estudios, colaboración en revistas y legado intelectual
Finalmente, también serán de su interés otras temáticas como la métrica y la erudición humanista (Versos latinos según las reglas de la métrica castellana, 1924 o Estudios de literatura española, 1928); y otros autores y obras (Valle-Inclán y el milagro del monje de Heisterbach, 1933; La vida y hechos de Estebanillo González, 1946). La tradición nacional española (1921), por su parte, es un ensayo de raíz regeneracionista en el que interpreta los clásicos como fundamento moral del carácter nacional.
Colabora, además, de manera constante en publicaciones periódicas especializadas. Así, algunas revistas en las que aparecen sus artículos son La Nación de Buenos Aires, la Revue hispanique, Verbum, o el Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo.
En conclusión, Millé y Giménez consolida un perfil de filólogo humanista en el que convergen herencia clásica y tradición moderna, por un lado; y cuya trayectoria combina docencia, investigación y difusión cultural, por otro. En suma, es una figura que contribuye a consolidar el método filológico en el hispanismo de la primera mitad del siglo XX.
(Servicio de Información Bibliográfica)