Nacida en 1882, en el seno de una familia de agricultores, trabajó desde muy pequeña, como era habitual en esa época, en diversas labores del campo, ayudando a su familia. Consiguió aprender a leer y a escribir, a pesar de la incomprensión de su entorno familiar (sobre todo su madre).
Considerado el primer novelista catalán moderno y uno de los grandes narradores de finales del S. XIX, nació el 10 de agosto de 1846 en Valls, Tarragona.
Humanista, escritora y políglota, Luisa Sigea de Velasco nació en 1522, en Tarancón (Cuenca), población entonces perteneciente al Reino de Toledo, de ahí que fuera conocida con el apodo de Toledana.
Poeta, novelista, dramaturga y ensayista, nació en Barcelona el 10 de junio de 1845, en el seno de una familia burguesa acomodada.
Médico y divulgador especializado en obstetricia, Miquel Masseras i Ribera nació en Mont-roig del Camp (Tarragona) en 1857.
Periodista, escritor y político, nació en Vivero (Lugo) el año 1881. Ejerció desde 1901 como boticario en Foz (Lugo) y comenzó a publicar sus colaboraciones en las publicaciones satíricas El Automóvil (1903) y Guau-Guau (1906) de esa localidad, así como en otros periódicos gallegos y de Madrid y Barcelona.
Penalista salmantino, nació en una familia campesina de la provincia de Salamanca.
Ana María de la Victoria Delgado Briones, bailarina, princesa de Kapurthala y escritora de diarios de viaje, nació en Málaga el 5 de febrero de 1890.
Regeneracionista, ingeniero, geólogo y pionero de la paleontología española, nació en el seno de una humilde familia oscense. Tras iniciar el bachillerato en Zaragoza, completó sus estudios en Madrid, donde se había trasladado junto a su padre, maestro destinado a la capital.
Militar, historiador y geógrafo, Julio Altadill y Torronteras nació en Toledo el día 14 de mayo de 1858.
Traductora, escritora y directora de varias revistas, nació en Madrid el 17 de febrero. Estudió declamación en el Conservatorio y con catorce años debutó en el Teatro Español de Madrid. Continuó su carrera de actriz en la compañía de Joaquín Arjona, donde permaneció cuatro años.