Erudito y folklorista nacido en Osuna (Sevilla), su padre se ocupó de su educación tras la temprana muerte de su madre, cuando solo contaba con nueve años. En 1869 obtuvo el título de Bachiller, lo que le proporcionaría su seudónimo más habitual, El Bachiller de Osuna.
Misionero dominico (OP), filólogo, geógrafo, historiador y explorador de la Amazonía peruana, estudioso de la lengua machiguenga y de la etnología y antropología de dicha región.
Aunque nacido en Algeciras desde muy pequeño vivió en diferentes lugares debido a la profesión del padre, Administrador de Rentas Públicas, una vez que abandonó la carrera militar.
El clérigo vasco Aitzol, José Ariztimuño Olaso, fue un promotor del eusquera y un renovador de su literatura. Ideólogo y activista del nacionalismo vasco, fue el más significativo de los catorce religiosos vascos fusilados en el bando franquista durante la última guerra civil.
Decimoquinto Conde de Cedillo, historiador, escritor y funcionario del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, Jerónimo López de Ayala y Álvarez de Toledo y del Hierro nació en Toledo el 4 de diciembre de 1862.
Periodista, literato, editor e historiador del periodismo, la literatura y la imprenta gallegos, nace en La Coruña el 5 de noviembre de 1859.
Escritor, editor y erudito catalán, nació en Barcelona el 9 de noviembre de 1863. Su madre, Amèlia Torrents i Bresco, era propietaria de fincas urbanas en Barcelona y otras rústicas al sur de Francia, lugar en el que el autor pasó algunos veranos en su infancia.
El madrileño Francisco Asenjo Barbieri inició su formación musical en el Teatro de la Cruz de la mano de José Ordóñez Mayorito
Escritor, historiador, crítico literario, cervantista y bibliógrafo, Joaquín Hazañas y La Rúa nació en Sevilla el 19 de agosto de 1862.
Pedagoga, filóloga e historiadora, nació el 31 de agosto de 1873 en Madrid. Hija de Amalia Goyri, una mujer soltera, razón por la cual la niña recibió solamente el apellido materno.
Historiador, bibliólogo y archivero, además de excelente paleógrafo, estos conocimientos le sirvieron para transcribir infinidad de manuscritos. En todas estas facetas destacó este fraile agustino.
Fue presbítero y doctor en teología; nombrado capellán de la Basílica de Atocha y posteriormente de las Descalzas Reales, hasta su muerte.