En cuanto a la primera pregunta, las colecciones de la BNE proceden, desde la época de Felipe V hasta 1.958, de diversas entidades (bibliotecas de conventos, donaciones particulares, compras etc.), por lo que es lógico que falten obras (aunque no las importantes) del patrimonio bibliográfico español. La BNE intenta completar las colecciones comprando las obras que nunca ingresaron. En cuando a la segunda pregunta, lo que el recuento permite es la localización de obras que se han colocado fuera de su sitio, lo cual es normal que ocurra en grandes depósitos que están en continuo movimiento, debido a las consultas de los lectores. Desde 1.958, año en que aparece la Ley de Depósito Legal, en la BNE ingresan 2 ó 3 ejemplares (según los tipos de documentos) de aquellos documentos que han recibido las distintas Oficinas Provinciales de D.L. En el caso de ejemplares únicos, la BNE hace una copia microfilmada o digitalizada para garantizar su conservación.
En cuanto a la primera pregunta, las colecciones de la BNE proceden, desde la época de Felipe V hasta 1.958, de diversas entidades (bibliotecas de conventos, donaciones particulares, compras etc.), por lo que es lógico que falten obras (aunque no las importantes) del patrimonio bibliográfico español. La BNE intenta completar las colecciones comprando las obras que nunca ingresaron. En cuando a la segunda pregunta, lo que el recuento permite es la localización de obras que se han colocado fuera de su sitio, lo cual es normal que ocurra en grandes depósitos que están en continuo movimiento, debido a las consultas de los lectores. Desde 1.958, año en que aparece la Ley de Depósito Legal, en la BNE ingresan 2 ó 3 ejemplares (según los tipos de documentos) de aquellos documentos que han recibido las distintas Oficinas Provinciales de D.L. En el caso de ejemplares únicos, la BNE hace una copia microfilmada o digitalizada para garantizar su conservación.