Historiador, bibliólogo y archivero, además de excelente paleógrafo, estos conocimientos le sirvieron para transcribir infinidad de manuscritos. En todas estas facetas destacó este fraile agustino.
Decimoquinto Conde de Cedillo, historiador, escritor y funcionario del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, Jerónimo López de Ayala y Álvarez de Toledo y del Hierro nació en Toledo el 4 de diciembre de 1862.
Escritor, editor y erudito catalán, nació en Barcelona el 9 de noviembre de 1863. Su madre, Amèlia Torrents i Bresco, era propietaria de fincas urbanas en Barcelona y otras rústicas al sur de Francia, lugar en el que el autor pasó algunos veranos en su infancia.
El madrileño Francisco Asenjo Barbieri inició su formación musical en el Teatro de la Cruz de la mano de José Ordóñez Mayorito
Fue presbítero y doctor en teología; nombrado capellán de la Basílica de Atocha y posteriormente de las Descalzas Reales, hasta su muerte.
Archivero, historiador y bibliógrafo, entre otras profesiones, nació en Madrid en 1833. Pasó su infancia y juventud en Mondoñedo, formándose en el Seminario Conciliar y dedicándose a estudios históricos e investigaciones arqueológicas.
Desarrolló una gran actividad a lo largo de su vida: Arqueólogo de gran prestigio, escritor y abogado, profesión que compagina con la de la enseñanza en la Universidad de Granada donde ejerció como catedrático de Arqueología, Epigrafía y Numismática.
Don José María Sbarbi y Osuna fue musicólogo, novelista, lexicógrafo, folclorista, paremiólogo, y eruditísimo escritor galano, pero antes que todo eso fue un presbítero gaditano.
Aunque nacido en Algeciras desde muy pequeño vivió en diferentes lugares debido a la profesión del padre, Administrador de Rentas Públicas, una vez que abandonó la carrera militar.
Polémico poeta, dramaturgo y bibliotecario nacido en Zafra en 1734
Figura que contribuye a consolidar el método filológico en el hispanismo de la primera mitad del siglo XX.
Estudió Derecho en la Universidad de Oviedo, obteniendo la licenciatura en 1877. Se trasladó a Madrid y ejerció la abogacía durante 9 años hasta que la abandonó para dedicarse por entero a los estudios literarios, históricos y bibliográficos. En 1898, fue elegido académico de la Real Academia Española.