Formación intelectual y primeros años en Madrid
Instalado en Madrid, con diecinueve años y la energía que le caracterizaba, se hizo socio de un gimnasio, además de compaginar sus estudios universitarios con su interés por la política y la asistencia a los cursos del Ateneo, como los de Sociología impartidos por Gumersindo de Azcárate, sobre Polígrafos notables españoles de Menéndez Pelayo y los de literatura de Emilia Pardo Bazán. En 1898 obtuvo la licenciatura en Derecho y entre 1899 y 1902 realizó sus estudios de doctorado. En 1900 se licenció en Filosofía y Letras, doctorándose años más tarde con la tesis La educación en Inglaterra.
El magisterio de Giner de los Ríos y la apertura a Europa
El encuentro en 1900 de Castillejo con Francisco Giner de los Ríos, creador de la Institución Libre de Enseñanza, a cuya clase de doctorado había empezado entonces a asistir, marcaría profundamente su desarrollo personal y profesional. Tras preguntarle su opinión, Giner le aconsejó que, en lugar de dedicarse a la política, actividad para la que estaba bien dotado por su interés y oratoria, se dedicara a aprender idiomas y a viajar por Europa para conocer los modelos educativos que se estaban desarrollando en esos países. Lo primero que tenía que hacer era aprender francés y una vez conseguido que volviera a verle. Castillejo, obediente, se presentó ante su maestro tras su estancia de varios meses en Francia y entonces Giner le animó a que aprendiera alemán e inglés. La idea de Giner era que se formara como científico en Alemania y como humanista en Inglaterra y así lo hizo. Obtuvo el grado de doctor en Derecho en 1902 con la tesis Consideraciones acerca de la codificación del Derecho civil en Alemania.
La Junta para Ampliación de Estudios y el proyecto de modernización cultural
En 1903 le concedieron una pensión para estudiar en Berlín y durante 1904 viajó también por otras ciudades alemanas, Austria e Inglaterra. En 1905 ganó la cátedra de Derecho Romano de Sevilla pero pronto se trasladó a Madrid, al ser nombrado agregado al Servicio de Información Técnica y de Relaciones con el Extranjero en el Ministerio de Instrucción Pública. Su misión consistía en gestionar las pensiones que se concedían, a propuesta de las universidades, para desarrollar estudios superiores. Allí trabajó en estrecha colaboración con Giner y el Conde de Romanones, lo que sirvió de laboratorio para lo que luego sería la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, la exitosa primera gran obra que en 1907 puso en marcha la Institución Libre de Enseñanza. José Castillejo fue el secretario de la JAE desde su creación hasta 1934.
A partir de la puesta en marcha de este proyecto, Castillejo, que nunca cobró por esta actividad, distribuyó su tiempo entre la JAE y la cátedra. En 1921 mediante concurso de traslado consiguió plaza en la Universidad Central de Madrid.
Castillejo se había convertido en personaje peculiar, sus contemporáneos hablaban de “las cosas de Castillejo” para referirse a sus excentricidades. Era un excelente gestor, tolerante, austero, original, deportista, excursionista y viajero, hacía gala de un inteligente sentido del humor y era popular la imagen del pulcro profesor, siempre tocado con un bombín, bajando la cuesta de San Bernardo en bicicleta para atender sus clases en la universidad. Giner había visto en él a la persona que podía apoyar su proyecto de modernización de España por su clara visión internacional y sus cualidades humanas.
Vida personal, compromiso internacional y exilio
Una vez instalado en Madrid compró unos terrenos en Chamartín. Un olivar donde construir una casa que le permitiera vivir en contacto con el mundo rural y que ahora es la sede de la Fundación Olivar de Castillejo. Debió ser muy persuasivo porque acabaron comprando terrenos por la zona intelectuales y científicos como Ramón Menéndez Pidal, Ignacio Bolívar o Dámaso Alonso. Dedicaba su tiempo libre a podar, plantar árboles, cosechar la uva, hacer mermelada y cuidar de los animales, perros, cabras, etc.
En 1922 se casó con la inglesa Irene Claremont, licenciada en Historia y Economía por la Universidad de Cambridge. Cuando ella enviudó, realizó estudios de psicología analítica con Carl Gustav Jung y en 1967 publicó I married a stranger, titulado en España Respaldada por el viento, sobre su vida con Castillejo. La pareja tuvo cuatro hijos.
Trabajador incansable, Castillejo fue elegido miembro del Comité de Cooperación Intelectual de la Liga de Naciones y en 1928 puso en marcha la Asociación para la Enseñanza Plurilingüe, presidida por Pedro Salinas. En 1934 dejó la JAE en manos de sus ayudantes y comenzó su trabajo como director de una Fundación Nacional de Investigación y Reformas Experimentales que perseguía para la tecnología los mismos resultados que la JAE había conseguido con la ciencia. Se proponía conectar la investigación con la empresa, relacionando los recursos públicos con los privados.
Fruto de su labor de cátedra son dos publicaciones de singular interés pedagógico: Ejercicios y casos de derecho romano (1930) y su manual Historia del derecho romano. Política, doctrinas, legislación y administración (1935), uno de los más importantes manuales sobre la materia publicados en España. Resultado de sus reflexiones sobre la educación son las publicaciones junto a Julián Besteiro, Ortega y Gasset, García Morente y Unamuno.
El inicio de la guerra le sorprendió en Ginebra. Quiso volver lo antes posible a Benidorm, donde veraneaba su familia. Tardó diez días en llegar a Barcelona. Una vez en Alicante, el cónsul británico ayudó a salir de España a la familia, pero Castillejo viajó a Madrid para ponerse a disposición del Gobierno y allí supo que su nombre aparecía en una lista negra que Largo Caballero había publicado en el diario Claridad. Finalmente, gracias a la influencia de sus muchos amigos pudo salir hacía París y de allí a Londres.
En 1937 publicó Education and Revolution in Spain. A Survey of Educational Theories and Experiments y trabajó en círculos pedagógicos, además de preparar conferencias que fueron emitidas por “La voz de Londres”, un programa de la BBC dedicado a España.
Falleció en Londres en 1945 donde yace bajo el epitafio “Un gran español que murió en el exilio”.
(Servicio de Información Bibliográfica)