Ángel Guimerá y Jorge está considerado el más importante dramaturgo de la literatura catalana del siglo XIX y el de más proyección internacional, además de poeta, escritor y eminente orador político.
Don José María Sbarbi y Osuna fue musicólogo, novelista, lexicógrafo, folclorista, paremiólogo, y eruditísimo escritor galano, pero antes que todo eso fue un presbítero gaditano.
Poeta mística del siglo XVII, se configura a lo largo de su vida como una verdadera agitadora religiosa en una Inglaterra ya protestante.
Escritor costumbrista y poeta callejero. Ejerció el cargo de tesorero de la Sociedad General de Autores y perteneció desde 1909 a la Asociación de la Prensa de Madrid. Amigo de Manuel Machado y Pedro Répide
Traductora, escritora y directora de varias revistas, nació en Madrid el 17 de febrero. Estudió declamación en el Conservatorio y con catorce años debutó en el Teatro Español de Madrid. Continuó su carrera de actriz en la compañía de Joaquín Arjona, donde permaneció cuatro años.
Nacido en una acomodada familia de Las Palmas de Gran Canaria, su padre fue un coronel que participó en la Guerra de Independencia.
Médico, poeta, dramaturgo y periodista, nació el 12 de diciembre de 1859 en Támara de Campos (Palencia). Sus padres, Saturnino Delgado, médico cirujano de Támara de Campos, y Francisca García, ejercieron una influencia clara para que estudiara Medicina en su juventud. Realizó dichos estudios en Valladolid, y aunque acabó la carrera, esta no era realmente su vocación.
El clérigo vasco Aitzol, José Ariztimuño Olaso, fue un promotor del eusquera y un renovador de su literatura. Ideólogo y activista del nacionalismo vasco, fue el más significativo de los catorce religiosos vascos fusilados en el bando franquista durante la última guerra civil.
Dramaturgo y poeta, nació el 6 de junio de 1852 en Cádiz, hijo del actor y dramaturgo Eduardo Jackson, tomó de su padre la afición por el teatro.
Erudito y folklorista nacido en Osuna (Sevilla), su padre se ocupó de su educación tras la temprana muerte de su madre, cuando solo contaba con nueve años. En 1869 obtuvo el título de Bachiller, lo que le proporcionaría su seudónimo más habitual, El Bachiller de Osuna.
Pintor, dramaturgo y director de escena barcelonés, comenzó a trabajar desde muy joven en el taller de litografía que dirigía su padre.
Si no fuera por la secular división de España, que habría de helarle el corazón, Antonio Machado podría ser considerado el poeta nacional.