Dibujante, ilustrador, poeta, compositor, literato y autor teatral, Apeles Mestres Oñós nació en Barcelona el 29 de octubre de 1854.
Abogado y político español, fundador de Falange Española, cuya figura estuvo presente, sobre todo, para los españoles que han vivido después de la Guerra Civil, en la Dictadura de Franco. Su actividad política de primera línea a nivel nacional, de 1933 a 1936, fue breve aunque sin duda intensa.
Uno de los grandes olvidados si lo comparamos con alguno de sus coetáneos de la generación del 98 aunque en vida sí que gozó de fama tanto por sus crónicas periodísticas como por sus críticas teatrales.
Abogado, periodista, sociólogo, fue un político liberal-conservador experto en cuestiones laborales y sociales, murió asesinado en la guerra civil.
Político republicano y galleguista, hombre de confianza de Castelao, periodista, funcionario y mártir.
Adelantado a su tiempo, ingeniero civil e inventor español por antonomasia, de fama internacional, estuvo a la altura de Ramón y Cajal.
Don José María Sbarbi y Osuna fue musicólogo, novelista, lexicógrafo, folclorista, paremiólogo, y eruditísimo escritor galano, pero antes que todo eso fue un presbítero gaditano.
Figura que contribuye a consolidar el método filológico en el hispanismo de la primera mitad del siglo XX.
Dramaturgo, diputado monárquico y periodista, digno representante de la alta comedia benaventina, de éxito en su época y de un cierto interés, no ha sido estudiado. Asesinado por la FAI en el 36.
Decimoquinto Conde de Cedillo, historiador, escritor y funcionario del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, Jerónimo López de Ayala y Álvarez de Toledo y del Hierro nació en Toledo el 4 de diciembre de 1862.
Periodista y novelista, nace en Madrid el 25 de abril de 1902 en una familia de origen humilde. Era el mayor de catorce hermanos y se vio forzado a abandonar los estudios para comenzar a trabajar.
Estudió Derecho en la Universidad de Oviedo, obteniendo la licenciatura en 1877. Se trasladó a Madrid y ejerció la abogacía durante 9 años hasta que la abandonó para dedicarse por entero a los estudios literarios, históricos y bibliográficos. En 1898, fue elegido académico de la Real Academia Española.