Nacido en un pequeño pueblo barcelonés, hijo de una familia humilde, desde muy pronto ya demostró una gran inclinación hacia la música y con cinco años comenzó a tomar lecciones.
Polímata español del siglo XVII, publicó más de sesenta libros sobre diversos temas: gramática, lógica, metafísica, teología, derecho, poesía, música o arquitectura.
Considerado como el músico de mayor trascendencia del siglo XX español, Manuel de Falla Matheu nació en Cádiz en 1876 y murió en Alta Gracia (Argentina) en 1946.
El violinista y compositor navarro Pablo Sarasate (1844-1908) destaca por ser una de las figuras de mayor proyección internacional de nuestra historia musical.
Manuel Manrique de Lara y Berry fue un compositor y folclorista español que destacó como crítico musical y literario.
Virtuoso del piano y excelso compositor, está considerado como uno de los más grandes músicos españoles.
Músico y crítico musical y taurino, nació en San Sebastián en 1846, donde comenzó sus estudios musicales.
Nacido en Lérida en 1867, Enrique Granados adquirió los rudimentos del solfeo en Barcelona, de la mano del militar José García Junceda, compañero de su padre
Maestro de capilla, organista y uno de los compositores españoles más relevantes de todos los tiempos, Tomás Luis de Victoria nació en Ávila alrededor de 1548.
Compositor valenciano autor de numerosas zarzuelas y canciones, nació en Sueca, donde su padre, perteneciente él mismo a la banda municipal, le inició en el amor por la música.
Inicia sus estudios musicales en el Real Conservatorio Superior de Madrid. A los doce años ya había tocado ante el rey Alfonso XII y había escrito algunas pequeñas composiciones de valor.
Don José María Sbarbi y Osuna fue musicólogo, novelista, lexicógrafo, folclorista, paremiólogo, y eruditísimo escritor galano, pero antes que todo eso fue un presbítero gaditano.