José Canalejas haciendo gala de una extraordinaria precocidad, que sobre todo le hizo destacar en sus estudios literarios, a los ocho años ya escribía su propio periódico, a los diez había escrito una novela y traducido otra del francés y a los once fue nombrado corresponsal político.
Periodista y topógrafo anarquista nacido en Vigo, su padre era un ferviente partidario de la República, lo que unido a sus lecturas de autores como Pi i Margall o Proudhon marcó su formación y su inclinación hacia el radicalismo.
Periodista, poeta y novelista nacido en Aldea del Obispo, en la provincia de Salamanca, creció en Asturias, de donde procedía su familia paterna.
Periodista y novelista, nace en Madrid el 25 de abril de 1902 en una familia de origen humilde. Era el mayor de catorce hermanos y se vio forzado a abandonar los estudios para comenzar a trabajar.
Es de justicia destacar a este autor cántabro que junto a José María Pereda o Marcelino Menéndez Pelayo está entre los más relevantes escritores cántabros del siglo XIX y no siempre ha sido tan reconocido como ellos.
Poeta, prosista y ensayista, nació en Palma de Mallorca el 7 de octubre de 1873, hijo de Margarita Villalongo Puig y de Juan Alomar Barbarín, que por su condición de oficial del ejército se vio obligado a trasladarse junto a su familia a diferentes destinos de la Península.
Novelista, dramaturga, ensayista, autora de libros infantiles y, sobre todo, poeta, nació en Cartagena, pero debido a la difícil situación económica por la que pasaban sus padres, con siete años se trasladó a Melilla, donde viviría hasta 1920, cuando regresaron a Cartagena.
Escritora y periodista, Concepción Espina y Tagle nació en Santander en 1869. Fue educada en el seno de una familia conservadora, acomodada y católica.
Escritora catalana, creció en el carismático barrio barcelonés de Sant Gervasi.
Ana María Matute Ausejo, nació en Barcelona el 26 de julio de 1925 en el seno de una familia burguesa, de padre catalán y madre castellana, propietarios de la fábrica de paraguas Matute.
Una de las figuras más destacadas de la cultura española de los años 30, perteneciente a la llamada “Generación del nuevo romanticismo” que incluye a una serie de novelistas que ejemplifican la narrativa social de preguerra.
Desarrolló una gran actividad a lo largo de su vida: Arqueólogo de gran prestigio, escritor y abogado, profesión que compagina con la de la enseñanza en la Universidad de Granada donde ejerció como catedrático de Arqueología, Epigrafía y Numismática.