Escritor y cronista, nació en Sevilla el 18 de enero de 1851.
Germanista y traductor , nació en Madrid, en 1896. Educado en el seno de una familia culta y acomodada, desde niño asistió al Colegio Alemán de Madrid, donde aprendió el idioma.
Dramaturgo gallego, hijo del ministro de Cánovas e importante jurista Aureliano Linares Rivas, en lo que se convertiría en una constante de su vida siguió los pasos de su padre y estudió Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela.
Es el escritor más interesante de la generación del 98, y sus lectores y los estudiosos de su obra no han dejado de crecer desde entonces.
Ingeniero y militar valenciano de origen cántabro, comenzó su carrera como soldado de Artillería en 1773, siendo su primer destino el puerto de Orán.
Catedrático de derecho, rector de la Universidad de Oviedo y escritor asturianista, Fermín Canella y Secades nació en Oviedo (Asturias) el 7 de julio de 1849.
Manuel Azaña Díaz nace en Alcalá de Henares el 10 de enero de 1880 en el seno de una familia liberal y acomodada.
Nacido en Polanco (Cantabria), es el menor de 22 hermanos de una familia hidalga fervientemente católica. En 1852 se traslada a Madrid para estudiar Artillería, pero, más interesado por las tertulias de café y la literatura, abandona la carrera y regresa a Santander.
Dramaturgo y libretista madrileño, hijo del famoso Mariano José de Larra, disfrutó de un enorme éxito en la segunda mitad del siglo XIX, cuando fue uno de los autores teatrales y de zarzuelas más representados y aplaudidos, aunque hoy ha quedado olvidado en parte ensombrecido por el enorme influjo de su padre.
Dramaturgo, poeta y novelista, es uno de los más importantes autores de la literatura española del siglo XX. Integrante de la “Generación del 98” junto con escritores como Azorín, Baroja, Unamuno o Maeztu, entre otros.
Escritor, abogado e historiador, Mariano Pardo de Figueroa y de la Serna nace en Medina Sidonia el 18 de noviembre de 1828.
Médico, poeta, dramaturgo y periodista, nació el 12 de diciembre de 1859 en Támara de Campos (Palencia). Sus padres, Saturnino Delgado, médico cirujano de Támara de Campos, y Francisca García, ejercieron una influencia clara para que estudiara Medicina en su juventud. Realizó dichos estudios en Valladolid, y aunque acabó la carrera, esta no era realmente su vocación.