Poeta satírico y castizo, Luis de Tapia estudió en el instituto San Isidro de Madrid y llegó a licenciarse en Derecho y a iniciar estudios de Ingeniería, pero tras el éxito de sus Salmos, breves poemas publicados en El Evangelio bajo el pseudónimo de David, decidió dedicarse por completo a la literatura.
Es el escritor más interesante de la generación del 98, y sus lectores y los estudiosos de su obra no han dejado de crecer desde entonces.
Uno de los periodistas más importantes de la primera mitad del siglo XX, realizó crónicos de viajes, multitud de entrevistas, escribió la biografía Juan Belmonte, matador de toros y en su exilio el libro de relatos A sangre y fuego.
Abu-l-Walid Muhammad b. Ahmad b. Muhammad ibn Rušd nació en Córdoba en noviembre de 1126 y murió en Marrakech en diciembre de 1198.
Novelista, ensayista y directora teatral, perteneciente a la “Generación de la República” más conocida como “Generación del 27”, nació en Logroño el 31 de octubre de 1903.
Militar y escritor, Ricardo Burguete y Lana nació en Zaragoza el día 3 de febrero de 1871. Ingresó en la Academia General Militar de Toledo en 1885 al concluir sus estudios en 1891, fue destinado, como segundo teniente, al batallón de Cazadores de Puerto Rico, nº 19, de guarnición en Madrid.
Periodista, ensayista y escritora, nació en Alcañiz (Teruel) en 1850. Destaca su labor como precursora del periodismo del siglo XIX y fundadora de varias revistas.
Astrónomo, arqueólogo y filósofo nacido en Logrosán (Cáceres), su abuelo materno fue Julián de Luna, liberal y enciclopedista, de quien heredó su mente abierta y su interés por la música y la arqueología.
Novelista, dramaturga, ensayista y activista política, nació el 21 de septiembre de 1856 en Sevilla, hija de Gonzalo López de Ayala y Asunción Molero y Valdivia.
Escritora, pedagoga y pintora, nace en Játiva el 12 de septiembre de 1843.
Novelista, dramaturga, ensayista, autora de libros infantiles y, sobre todo, poeta, nació en Cartagena, pero debido a la difícil situación económica por la que pasaban sus padres, con siete años se trasladó a Melilla, donde viviría hasta 1920, cuando regresaron a Cartagena.