Pintor, dramaturgo y director de escena barcelonés, comenzó a trabajar desde muy joven en el taller de litografía que dirigía su padre.
Nacido en Barcelona, alumno modélico, con una temprana inclinación religiosa, se licencia en Derecho en 1884 y parece encaminado a trabajar en la empresa de su padre, una próspera compañía textil, pero su pasión por la poesía y su inteligencia le llevan a buscar otros caminos.
El clérigo vasco Aitzol, José Ariztimuño Olaso, fue un promotor del eusquera y un renovador de su literatura. Ideólogo y activista del nacionalismo vasco, fue el más significativo de los catorce religiosos vascos fusilados en el bando franquista durante la última guerra civil.
Miguel Utrillo i Morlius, ingeniero, periodista, crítico de arte, escritor, ilustrador y trotamundos infatigable, nació en Barcelona en 1862 en el seno de una familia liberal que se exilió a Francia por motivos políticos.
Con solo 16 años y con la colaboración de su hermano Joan, en 1892 presentó sus propias obras de
Periodista, literato, editor e historiador del periodismo, la literatura y la imprenta gallegos, nace en La Coruña el 5 de noviembre de 1859.
Poeta y periodista nacido en Celanova, Orense, tuvo una conflictiva relación con su padre, de carácter ultraconservador y despótico, lo que le llevó a huir de la casa familiar con tan solo 15 años e instalarse en Madrid junto a su hermano.
Político anarcosindicalista catalán, a los diez años comenzó a trabajar en una panadería siguiendo los pasos de su padre.
Abogado, historiador y periodista, nace en Íscar, Valladolid, el 16 de febrero de 1833. De familia ilustre y muy cercana a la Historia de España, es descendiente del comunero Maldonado, de Macanaz y de un ministro de Fernando VII.
Nace en La Habana en 1844, pero cuando solo cuenta con un año su familia regresa a España. Pasa su infancia en Cádiz, donde cursará estudios Filosofía, y completa su formación en Sevilla, licenciándose en Derecho y Administración, aunque desde muy temprana edad muestra su inclinación por la literatura y la historia.
José Canalejas haciendo gala de una extraordinaria precocidad, que sobre todo le hizo destacar en sus estudios literarios, a los ocho años ya escribía su propio periódico, a los diez había escrito una novela y traducido otra del francés y a los once fue nombrado corresponsal político.