Poeta, ensayista y diplomático vasco, tras la prematura muerte de su padre quedó bajo la tutela de su tío, Luis de Basterra, y pasó gran parte de su infancia con sus tías en la casa solariega familiar junto a la Ría de Plencia, entorno que marcaría su degustación estética.
Es el escritor más interesante de la generación del 98, y sus lectores y los estudiosos de su obra no han dejado de crecer desde entonces.
Historiador y poeta, nació en Sevilla en 1901. Estudió dos carreras casi al mismo tiempo: Filosofía y Letras (Sección Historia), donde tuvo como profesor a Pedro Salinas, y Derecho, que no llegó a terminar.
Poeta madrileño, en 1903 ganó el primer premio de El Liberal con su crónica “Y murió el silencio”. Tres años después apareció su poemario Tierra y alma.
Nacido en la capital en 1877, había tenido tiempo de aprender 15 lenguas y de publicar numerosos libros e incontables artículos de revista. A esto hay que añadir sus muchas iniciativas de reforma social y protección de los más débiles.
Traductor, viajero y escritor, nació en Madrid en 1859. Estudió bachillerato en las Escuelas Pías de Barcelona y en 1875 se alistó en el ejército carlista.
Poeta, crítico y traductor nacido en Badajoz, debido al trabajo en aduanas de su padre pasó su infancia en diferentes ciudades del país, como Valencia, Vigo, Port Bou o Barcelona.
Ensayista, poeta, dramaturgo, matemático, médico, astrólogo, alquimista, costurero, músico, bailarín, torero… Fue uno de los personajes más polifacéticos y singulares del siglo XVIII español.
Durante mucho tiempo hubo discrepancias sobre la verdadera fecha de nacimiento del poeta vallisoletano, pues según la leyenda el cura que le bautizó murió de cólera repentinamente llevándose consigo a la tumba la partida de bautismo.
Escritor nacido en Ezcaray, población de La Rioja, es hijo único de Asunción García Barrios, madre soltera y emigrante en Argentina, de donde vuelve para tener a su hijo en España.
Es de justicia destacar a este autor cántabro que junto a José María Pereda o Marcelino Menéndez Pelayo está entre los más relevantes escritores cántabros del siglo XIX y no siempre ha sido tan reconocido como ellos.
Economista, periodista y regionalista gallego. Su niñez discurrió en Cambados, hasta que se trasladó a Santiago en 1869 para cursar el bachillerato y después estudiar la licenciatura en Derecho.