Sacerdote, capellán castrense e historiador, Agustín Coy Cotonat nació en Sort (Lérida) el 18 de enero de 1859. Hijo de José Coy y de Eulalia Cotonat. Estudió en los seminarios de Solsona y de Seo de Urgel.
Nació en Tarragona en 1829 y murió en Madrid en 1912. Además de ser un destacado ingeniero, fue también historiador, arqueólogo y arabista.
Periodista, cronista, escritor y bibliógrafo, Manuel Chaves Rey nació en Sevilla el 13 de agosto de 1870.
Eduardo Toda i Güell, primer egiptólogo español, diplomático, periodista, sinólogo y lingüista, nació en Reus el 9 de enero de 1855.
Arqueólogo, historiador y novelista. Fue el séptimo de once hermanos, algunos de ellos con buenas dotes artísticas como Arturo arquitecto y escultor o Enrique, pintor, lo que le hizo estar en contacto con el arte desde muy pequeño.
Marino, escritor, historiador y bibliófilo, nace en Zamora el 25 de febrero de 1830. Realiza los primeros estudios en su tierra natal, de donde son también naturales sus padres.
Sacerdote e historiador. A los 13 años ingresó en el Seminario Conciliar de Monte Corbán. Fue ordenado sacerdote en 1905.
Controvertido humanista y en muchos casos desconocido polígrafo escritor vasco. Escribió sobre asuntos distintos, tanto jurídicos, económicos, literarios o históricos, además de poesía.
Pedagoga, filóloga e historiadora, nació el 31 de agosto de 1873 en Madrid. Hija de Amalia Goyri, una mujer soltera, razón por la cual la niña recibió solamente el apellido materno.
Desarrolló una gran actividad a lo largo de su vida: Arqueólogo de gran prestigio, escritor y abogado, profesión que compagina con la de la enseñanza en la Universidad de Granada donde ejerció como catedrático de Arqueología, Epigrafía y Numismática.
Periodista, escritor e historiador, Francisco de Paula Valladar y Serrano nació en 1852 en Granada. Hijo de un profesor de música, heredó de su padre el gusto por el arte.
Escritor y periodista, nace en Vinaroz el 8 de mayo de 1873. Siendo su familia de ascendencia vasca, se traslada a los cuatro años de Castellón a San Sebastián al ser nombrado su padre farero del Monte Igueldo.