Manuel Bescós Almudévar, que utilizó como nombre de pluma el de Silvio Kossti para separar su vida civil de su actividad literaria, fue un notable periodista y escritor oscense nacido en 1866 y fallecido en Huesca en 1928.
Es el escritor más interesante de la generación del 98, y sus lectores y los estudiosos de su obra no han dejado de crecer desde entonces.
Escritora catalana, creció en el carismático barrio barcelonés de Sant Gervasi.
Pintor, dramaturgo y director de escena barcelonés, comenzó a trabajar desde muy joven en el taller de litografía que dirigía su padre.
Agar Eva Infanzón Canel, más conocida por su seudónimo Eva Canel aunque utilizó alguno más como Beata de Jaruco, Fray Jacobo, Ibo Maza, Sofía de Burgos o Clara Mont, nació en Coaña (Asturias) el 30 de enero de 1857.
Aunque se consideraba navarra por sus padres, Francisca Sarasate de Mena nació en A Coruña en 1853.
Salvador Rueda nace en Benaque (Málaga) en una familia campesina, recibiendo una instrucción muy deficiente que compensará con su temprana inclinación por las letras, lo que le llevará a realizar una formación autodidacta que, si bien es incompleta, le conducirá por el camino de la literatura.
Escritora y directora teatral, María Francisca Clar Margarit, que también escribió bajo el seudónimo Ana Ryus, nació en Palma de Mallorca en 1888.
Uno de los grandes olvidados si lo comparamos con alguno de sus coetáneos de la generación del 98 aunque en vida sí que gozó de fama tanto por sus crónicas periodísticas como por sus críticas teatrales.
Poeta y bibliotecaria, nació en Madrid en 1980. Estudió Filología Clásica en la Universidad Autónoma de Madrid, formación muy presente en sus textos y en su manera de expresarse.