Pedro José Luis Francisco Javier Poveda Castroverde, canonizado por la Iglesia Católica en 2003 como San Pedro Poveda, y también conocido simplemente como padre Poveda, fue un sacerdote católico, pedagogo y escritor español, fundador de la Institución Teresiana.
Periodista, escritor y político, nació en Vivero (Lugo) el año 1881. Ejerció desde 1901 como boticario en Foz (Lugo) y comenzó a publicar sus colaboraciones en las publicaciones satíricas El Automóvil (1903) y Guau-Guau (1906) de esa localidad, así como en otros periódicos gallegos y de Madrid y Barcelona.
Periodista, ensayista, novelista y crítico literario, Francisco Grandmontagne Otaegui nació en Barbadillo de los Herreros, provincia de Burgos, el 30 de septiembre de 1866.
Adelantado a su tiempo, ingeniero civil e inventor español por antonomasia, de fama internacional, estuvo a la altura de Ramón y Cajal.
Francisco Valdés Nicolau en 1910 se trasladó a Madrid, donde empezó la carrera universitaria de Derecho, aunque paralelamente acudía a clases en la Facultad de Filosofía y Letras. En la capital participó en tertulias y cenáculos literarios donde conoció a figuras emblemáticas de la literatura española, en gran parte, escritores de la llamada generación del 98 y novecentistas, y luego vanguardistas.
Astrónomo, astrólogo y cronista nacido en Salamanca, su familia procedía de Francia, de donde habían sido expulsados por su condición de judíos.
Miguel Utrillo i Morlius, ingeniero, periodista, crítico de arte, escritor, ilustrador y trotamundos infatigable, nació en Barcelona en 1862 en el seno de una familia liberal que se exilió a Francia por motivos políticos.
Considerada la primera botánica española en sentido estricto, debido a las relaciones profesionales que estableció con botánicos de su entorno
Médico y neurocientífico, hijo de una familia acomodada e ilustrada de Bilbao, nació el 14 de junio de 1880
Fundador y primer director del Instituto Central Meteorológico, fue el primer meteorólogo profesional en España. De origen griego, nació en Sevilla y se trasladó a Cádiz para estudiar en el colegio de San Felipe Neri, cuyas disciplinadas lecciones de idiomas le facilitaron más tarde ingresar en el panorama científico europeo.
Astrónomo nacido en Toledo, aunque algunos historiadores lo sitúan en Córdoba. Inicialmente se dedicaba a la profesión de herrero y fabricaba instrumentos basándose en las peticiones de los sabios de la ciudad.