Figura que contribuye a consolidar el método filológico en el hispanismo de la primera mitad del siglo XX.
Destacado médico, naturalista y político español decimonónico considerado el máximo representante de la ciencia isabelina
Geólogo y paleontólogo nacido en Madrid, hijo del periodista Antonio María Calderón y hermano del químico Laureano Calderón. Tras iniciar los estudios de Medicina, pasó a cursar Ciencias Naturales en la Universidad Central, doctorándose en 1872.
Un año después de titularse en Medicina, en 1873 ingresa en el Cuerpo de Sanidad Militar y de la Armada, aunque pronto pedirá la licencia para dedicarse a la medicina civil. Especializado en ginecología, fue el fundador de la Sociedad Española de Ginecología.
Poeta gallego, máxima figura del Rexurdimento, con Rosalía de Castro y Curros Enríquez. Bardo oficial del movimiento regionalista, la letra del himno oficial de Galicia son las primeras estrofas de su poema Os pinos.
Poeta satírico y castizo, Luis de Tapia estudió en el instituto San Isidro de Madrid y llegó a licenciarse en Derecho y a iniciar estudios de Ingeniería, pero tras el éxito de sus Salmos, breves poemas publicados en El Evangelio bajo el pseudónimo de David, decidió dedicarse por completo a la literatura.
Polímata español del siglo XVII, publicó más de sesenta libros sobre diversos temas: gramática, lógica, metafísica, teología, derecho, poesía, música o arquitectura.
Astrónomo nacido en Toledo, aunque algunos historiadores lo sitúan en Córdoba. Inicialmente se dedicaba a la profesión de herrero y fabricaba instrumentos basándose en las peticiones de los sabios de la ciudad.
Afamado comediógrafo, Pedro Muñoz Seca nació en El Puerto de Santa María el 20 de febrero de 1879
Matemático, profesor y escritor, nace en Méntrida, Toledo, el 7 de diciembre de 1822. La posición desahogada de su familia le permite realizar los estudios de primera enseñanza en Toledo.
Botánico, naturalista, lingüista y padre de la ampelografía moderna pre-filoxérica en España
Estudió Derecho en la Universidad de Oviedo, obteniendo la licenciatura en 1877. Se trasladó a Madrid y ejerció la abogacía durante 9 años hasta que la abandonó para dedicarse por entero a los estudios literarios, históricos y bibliográficos. En 1898, fue elegido académico de la Real Academia Española.