Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo, sobrino del político conservador Antonio Cánovas del Castillo (1828-1897), nació en Madrid el 22 de diciembre de 1862.
Nacido en la capital en 1877, había tenido tiempo de aprender 15 lenguas y de publicar numerosos libros e incontables artículos de revista. A esto hay que añadir sus muchas iniciativas de reforma social y protección de los más débiles.
Traductor e ilustrador, creció en el seno de una familia conservadora y monárquica, pero él se inclinó hacia la izquierda republicana y en el terreno artístico también desafió las convenciones, adhiriéndose en su juventud a la corriente ultraísta.
En plena Edad de Plata española, años de esplendor cultural a principios del siglo XX, destaca el poeta y dramaturgo granadino, Federico García Lorca.
Pintor y dibujante nacido en Barcelona, abandonó su carrera profesional como maestro de obras para estudiar pintura junto a Martí Alsina. Con apenas veinte años publicó sus primeras ilustraciones como acompañamiento cómico de los Singlots Poètics.
Pintor, ilustrador y cartelista manchego, formado en Madrid y afincado en Barcelona
Pintor e ilustrador nacido en Ribadesella, su padre fue un reconocido ingeniero y arquitecto y su madre pertenecía a la alta burguesía asturiana, lo que le permitió tener una sólida formación, aunque prefirió apostar por una imprevisible vida artística antes que seguir la carrera delineada por su progenitor.
Pintor y arqueólogo naval, nació en Valencia en 1843. A los doce años se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. Abandonó estos estudios para desarrollar otra de sus aficiones y cursar la carrera de piloto naval en la Escuela Náutica de Valencia.
Con solo 16 años y con la colaboración de su hermano Joan, en 1892 presentó sus propias obras de
Es el escritor más interesante de la generación del 98, y sus lectores y los estudiosos de su obra no han dejado de crecer desde entonces.
Poeta satírico y castizo, Luis de Tapia estudió en el instituto San Isidro de Madrid y llegó a licenciarse en Derecho y a iniciar estudios de Ingeniería, pero tras el éxito de sus Salmos, breves poemas publicados en El Evangelio bajo el pseudónimo de David, decidió dedicarse por completo a la literatura.
Pintor, dramaturgo y director de escena barcelonés, comenzó a trabajar desde muy joven en el taller de litografía que dirigía su padre.