Impresos antiguos y reservados

La colección de impresos antiguos y reservados incluye los documentos impresos entre 1501 y 1830, así como aquellos posteriores que presenten una importancia especial por su valor cultural, histórico, científico o estético, así como por su escasez, sus anotaciones, encuadernaciones o procedencias.

Historia de la colección

El núcleo inicial de la Biblioteca Real, integrado por los libros procedentes de la que fuera la biblioteca de Felipe IV, conservada en la Torre Alta del Real Alcázar de Madrid, junto a los que Felipe V trajo de Francia y los que se incautaron a los partidarios del Archiduque de Austria en la Guerra de Sucesión (entre ellos poseedores de importantes colecciones como el duque de Uceda o el marqués de Mondéjar), contaba ya con algunas de las piezas fundamentales de esta colección, que se incrementaría con importantes adquisiciones en el siglo XVIII y, sobre todo, en el XIX. En la segunda mitad del siglo XIX se crearon las secciones de “Varios” y la de “Libros Raros y Preciosos”. En ello influyó sin duda la publicación, en 1863 y 1866, de la obra póstuma de Bartolomé José Gallardo, Ensayo de una biblioteca española de libros raros y curiosos, así como la necesidad de dar una entidad propia a unos materiales que se incrementaron considerablemente en estos años y que ya desde antiguo tenían una sala de consulta diferenciada en el Departamento de Impresos del que dependían.

Es a lo largo del siglo XIX cuando se produce el incremento más significativo de las colecciones de impresos raros debido a la incorporación de las bibliotecas de los conventos suprimidos por la desamortización de Mendizábal y a las adquisiciones de bibliotecas particulares, que ingresan directamente en la Biblioteca Nacional por compra o legado, o bien se reciben desde otros Ministerios en los que se habían depositado previamente. Algunas de las que cabe reseñar son las de Juan Nicolás Böhl de Faber (adquirida en 1849), Juan Carlos Mejía (biblioteca mejicana comprada en 1864), Pedro Caro y Sureda, marqués de la Romana (incorporada a la Biblioteca Nacional en 1873 procedente de la biblioteca del Ministerio de Fomento), Serafín Estébanez Calderón (biblioteca formada por más de 8.000 impresos, entre los que destacan temas militares, crónicas, poesía castellana y literatura en general y que, aunque comprada a su muerte en 1867, permaneció en la biblioteca del Ministerio de Fomento hasta su incorporación a la Biblioteca Nacional en 1873), Manuela de Negrete y Cepeda, condesa de Campo de Alange (de esta biblioteca comprada a sus herederos en 1884 se seleccionaron para la Biblioteca Nacional aquellas obras de las que ésta carecía), duque de Osuna e Infantado (adquirida en 1884 y con la que ingresaron más de 30.000 impresos), y la de Ricardo de Heredia, conde de Benahavis (en las subastas de esta biblioteca celebradas en París en 1891 y 1894, la Biblioteca Nacional adquirió obras de especial rareza que anteriormente habían pertenecido a otras importantes bibliotecas como la formada por Vicente Salvá y continuada por su hijo Tomás Salvá). Otras importantes colecciones incorporadas en la centuria del diecinueve fueron las de Luis Usoz y Río, Francisco Asenjo Barbieri y Pascual de Gayangos.

Junto a las grandes colecciones de teatro, impresos menores, cervantina, alegaciones en derecho y Usoz, con signatura propia, pueden destacarse los siguientes fondos entre los impresos antiguos de la BNE:

Barbieri

Formada por libros de gran rareza para la historia de la música española y por los pliegos de villancicos reunidos por el músico, investigador y bibliófilo Francisco Asenjo Barbieri. Se integraron en las signaturas R y VE cuando su biblioteca, cedida por legado testamentario en 1894, ingresó en la Biblioteca Nacional de España en 1899.

Conventos

Bajo esta denominación se hace referencia a las obras procedentes de los 24 conventos cuyas bibliotecas se incorporaron a la Biblioteca Nacional de España como consecuencia de la desamortización eclesiástica. Del ingente volumen de obras, en su mayor parte de temática religiosa, se incluyeron en la signatura R los ejemplares de ediciones españolas del siglo XVI y los pertenecientes a ediciones de siglos posteriores que se consideraron especialmente raras. Se identifican en la mayor parte de los casos por los sellos y anotaciones manuscritas con el nombre del convento de procedencia.

Gayangos

En las signaturas R, VE y VC se pueden identificar por un sello rectangular en tinta roja con el nombre “Pascual de Gayangos” los impresos que pertenecieron a este destacado investigador, orientalista, bibliógrafo y bibliófilo del siglo XIX. La parte de su biblioteca que no había sido vendida o donada en vida (libros árabes a la Real Academia de la Historia y de tema americano al Museo-Biblioteca de Ultramar) se adquirió en 1900. Está formada por más de 22.000 impresos, algunos de especial rareza de los siglos XVI y XVII.

Gómez Imaz

Manuel Gómez Imaz, estudioso de la Guerra de Independencia, llegó a reunir sobre este tema una importante colección de impresos, manuscritos, publicaciones periódicas y objetos diversos (monedas, cuadros, armas, uniformes, planos, cristal, porcelana, etc.) que fue subastada en mayo de 1977 por la casa Sakia-Sotheby’s en Madrid. De esta colección la Biblioteca Nacional adquirió algunos manuscritos, pero sobre todo libros, folletos y publicaciones periódicas de especial rareza que habían servido de base para la realización de su obra Los periódicos en la Guerra de la Independencia (1808-1814), que obtuvo el premio en el Concurso Bibliográfico convocado por al Biblioteca Nacional en 1908. Los más de 3.000 volúmenes y folletos adquiridos se conservan en la signatura de R.

Graiño

Antonio Graiño reunió una importante colección de libros filipinos que fue adquirida a sus herederos en 1959. Integrada en la signatura R, se identifica por el ex-libris del coleccionista y constituyen un conjunto de excepcional valor no sólo por la rareza de algunas de sus piezas, únicas y desconocidas por los bibliógrafos, sino por los problemas de conservación de estas obras debido al soporte utilizado para su impresión. Más de la tercera parte de estos ejemplares están escritos en las lenguas indígenas (tagalo, pangasinan, cebuano, bisaya, etc.) e impresos por los principales impresores filipinos, entre los que destacan Tomás Pimpin y su hijo Simón.

Hispanoamérica

Impresos relacionados con Hispanoamérica y procedentes de la Biblioteca de Ultramar que se conservan tanto en la signatura R como en VE.

Libros chinos

Existe cerca de un centenar de obras de los siglos XVI-XIX impresas en caracteres chinos, en papel de arroz y con encuadernación de hilo. Se conservaron en el depósito general hasta que en 1961 se trasladaron a la signatura R (R/33376-33472).

Rico y Sinobas

Singular colección de tapas de encuadernaciones reunida por Manuel Rico y Sinobas, que se incorpora a la Biblioteca Nacional tras su adquisición en 1901. A lo largo de sus más de mil piezas se muestra un panorama de la historia de la encuadernación desde el siglo XIV al XIX.

Subcolecciones

Subcolecciones
Colección de romances castellanos anteriores al Siglo 18
Usoz

Biblioteca formada por el erudito y bibliófilo Luis de Usoz y Río

Retorico (aunque mudo Romance) a la Inmaculada Concepcion de N. Señora ... dedicado a ... Felipe IV ...
Impresos menores

Fundada en 1868

Doze comedias de Lope de Vega
Teatro impreso

Creada en 1873

Por doña Ana Maria Enriquez de Ribera Duquesa de Alcala y Medina Celi. Y don Iuan Francisco de la Cerda Enriquez de Ribera, Marques de Alcala, su hijo mayor.
Alegaciones en derecho

Documentos que se presentaban en los pleitos